El nuevo polígono de Vinuesa sigue esperando el visto bueno de Iberdrola

El acalde no se compromete a dar plazos para evitar expectativas de una obra sencilla que se está alargando mucho más de lo previsto por "cuestiones técnicas"

Uno de los mayores quebraderos de cabeza que está encontrando el Ayuntamiento de Vinuesa en estos últimos tiempos es la (no) finalización del nuevo polígono industrial. Tras haber sido ya entregadas las obras, los problemas están llegando por la falta de cumplimientos de pequeños requerimientos técnicos. Iberdrola es la empresa encargada de dar de paso la instalación energética y de abrir los suministros. Según Juan Ramón Soria, alcalde de Vinuesa, "para que Iberdrola recepcione la obra exige que tenga unas características que vienen marcadas".

Ahora se está llevando a cabo la subsanación de errores, produciéndose un "tira y afloja" entre los arquitectos, el Ayuntamiento e Iberdrola. Por lo que respecta al consistorio visontino, antes de sacar el terreno a subasta pública, aún deben dividir la superficie matriz en parcelas urbanizables más pequeñas. No obstante, desde el ayuntamiento prefieren esperar a tener la energía conectada para sacar a la venta las parcelas y así poder hacer más atractiva la oferta industrial. "Nuestra ilusión es verlo en funcionamiento", se sincera el regidor.

Por el momento, el retraso en este proyecto está lastrando su potencialidad. "Algunos proyectos llevan un año esperando" y desde la alcaldía se teme que puedan perder interés.

AGUAS PLUVIALES
A lo largo de los próximos meses se prevé la finalización de obras como la del nuevo Centro Civico -en mayo- o la del restaurante de las piscinas, cuyo uso se extenderá a todos los meses del año. Sin embargo, el plan más ambicioso está de la villa visontina está relacionado con su alcantarillado. En estos últimos día de marzo, según confirma el alcalde, saldrá a licitación una obra para mejorar el drenaje del agua de la lluvia; un problema "que no se ve" pero que complica el funcionamiento de la depuradora, a la que llega cuatro veces más agua de la que se consume.

Ahora, contando con una subvención autonómica de 600.000€ se intervendrá en el suelo de siete de las principales calles de la localidad, separando los vertidos pluviales de los fecales y realizando una nueva pavimentación.