Los vaivenes de los datos recogidos por la Junta devuelven a Soria a la fase 4 con 'alto riesgo'

Hospital Santa Bárbara interior
Sanidad siembra la confusion al cambiar el criterio en menos de 24 horas.

La incidencia del COVID-19 crece ligeramente en Castilla y León hasta marcar una tasa de 913,05 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días, lo que unido a otros indicadores sobre positividad y ocupación hospitalaria devuelven a la provincia de Soria al nivel cuatro, que indica un riesgo “muy alto”, donde continúa el resto de la Comunidad, según los datos facilitados hoy por la Consejería de Sanidad.

En ese sentido, los factores de riesgo del coronavirus empeoran en Castilla y León en esta jornada, puesto que la incidencia en siete días, que refleja las variaciones en la difusión del virus, sube hasta los 439,33 casos por cada 100.000 habitantes, cuando el límite que marca el riesgo muy alto son 125.

También crecen los contagios en el colectivo de mayores de 65 años, con 796,6 y 420,6 casos por cada 100.000 habitantes en dos y una semana, respectivamente, muy por encima de los 150 y 75 que determina el umbral de máximo riesgo.

La positividad en las pruebas de detección del COVID-19 se mantiene en el 21,1 por ciento, mientras la trazabilidad de los casos con origen conocido caen al 50,48 por ciento, frente al 50,7 de ayer. Sin embargo, mejora levemente la ocupación tanto en las plantas, con un 25,87 por ciento, como en las unidades de críticos, que presenta un 44,97 por ciento.

Asimismo, Soria regresa este miércoles al nivel cuatro, que indica un riesgo muy alto o extremo, con transmisión comunitaria no controlada y sostenida que excede las capacidades de respuesta del sistema sanitario, y que podrá requerir medidas excepcionales. La provincia estrenó este martes el tercer escalón del ‘semáforo’ del COVID, pero solo ha conservado esta posición 24 horas.

Los últimos datos indican que la positividad de las pruebas creció en Soria al 13,57, como la ocupación en la planta, que pasó del 11,8 por ciento, al 12,03 por ciento, si bien en UCI bajó al 17,65, el porcentaje más bajo de toda la Comunidad. La trazabilidad de los casos se mantiene en un nivel óptimo del 81,94 por ciento.

También mejora la trazabilidad hacia un estado de nueva normalidad en la provincia de Segovia, donde se logra rastrear el origen del 80,16 por ciento. Además, registra la ocupación mejor en planta, con solo un 8,62 por ciento, aunque respecto ayer creció levemente.

Sin embargo, la provincia que presenta una peor evolución de la Comunidad este miércoles es Burgos, donde todos los indicadores de riesgo se mantienen en registros máximos.

Incidencia

Solo la provincia de Burgos supera el millar casos de COVID-19, con 1.212,75, frente a 1.180 de ayer en dos semanas (32 más que ayer). También creció en Ávila con 759,33 casos; León, con 769,35; Palencia, con 979,72, y Soria, con 637,44. Por el contrario descendió en otras cuatro. En Valladolid cayó hasta los 997,22; en Zamora, hasta los 991,08, en Salamanca, hasta los 934,51; y en Segovia, hasta los 474,11 -la más baja de la Comunidad-.

De la misma forma, la incidencia acumulada de casos diagnosticados en siete días, que refleja la tendencia de la epidemia, asciende a 439,33 casos en Castilla y León por cada 100.000 habitantes. Cinco provincias mostraron subidas: Ávila (358), Burgos (634,81), Palencia (457,82), Segovia (250,12) y Soria (337,33). En el lado opuesto, con un descenso en 24 horas se encuentran León (379,56), Salamanca (402,58), Valladolid (463,87) y Zamora (467,72).