"Sigo siendo optimista y si algo está dejando en claro el Covid 19 es que los pueblos son el futuro"

Ernesto de la Orden junto a su mujer Patricia y sus hijos.

Ernesto de la Orden Peiroten gestiona el Hostal Restaurante y el Hotel Virginia en la localidad de Vinuesa junto a su hermana Virginia, su mujer Patricia y Liliana, la cocinera. 

 

La familia es el mapa de la vida. La estrella polar que nos guía en la noche. El refugio en los días de frío y el aliento cuando creemos desfallecer. Tal vez por eso Mariano de la Orden y Alicia Peirotén decidieron cruzar sus vidas y crear un negocio familiar de enorme tradición en Vinuesa que hoy está más vivo que nunca. Así fue cómo en 1978 veía la luz el Hostal Restaurante Virginia en una de las localidades más bonitas de España. El nombre además hacía honor a una de las hijas del matrimonio y uno de los pilares que el negocio tiene en la actualidad.

“Mi madre se crió en el Quintanarejo, un pueblecito de Soria tan pequeño como encantador”. “Mi padre en aquella época era camionero. Trabajaba transportando mercancías para una cooperativa de Covaleda. Vieron una oportunidad de emprender para sacar a la familia adelante y no se lo pensaron dos veces. Así es como nació con dedicación, convicción, esfuerzo y perseverancia el que hoy es el Hostal Restaurante Virginia, uno de los más conocidos de la provincia de Soria. En aquel momento apenas había negocios de hostelería”.

Infancia en el restaurante

El turismo era estacional. Yo recuerdo siendo muy pequeño volver del cole por las tardes para ayudar a recoger las botellas y los cascos mientras me iban saludando los clientes que llegaban al bar. Viví una infancia maravillosa al abrigo de la familia y del pueblo con sus costumbres y sus tradiciones”. Por eso el éxito y el merecido reconocimiento del Hostal Restaurante animó a Mariano y a Alicia a seguir apostando por el pueblo.

Así, en los años noventa vio la luz el pub Black Moon, un emblema de la fiesta y del ambiente en Soria. Pocos años después, nacería el Hotel Virginia RH Confort, emblema de la hostelería en Soria y en Castilla y León. “A pesar del intenso trabajo sin descanso, fiestas o vacaciones mis padres siguieron apostando por crear riqueza en Vinuesa. En la actualidad también tenemos dos apartamentos en la calle Reina Sofía y dos casas rurales en calle Andrés Villacieros. Todos son negocios que nacieron de la ilusión de unos padres que siempre lo han dado todo por nosotros”.

Virginia, Patricia y Liliana, claves en la gestión del negocio familiar

Actualmente Ernesto es el gestor de los mismos junto a su hermana Virgina, su mujer Patricia y Liliana, una cocinera excepcional de origen rumano que lleva en la empresa 22 años. “Aposté por Vinuesa porque nuestro pueblo es un tesoro en sí mismo”. “Tenía claro que con trabajo, tesón y constancia las empresas serían exitosas. Antes del Covid trabajábamos al cien por cien. Hoy lógicamente estamos notando una bajada en la facturación pero somos optimistas. Vamos a seguir manteniendo todos los negocios activos y los nueve empleados que trabajan con nosotros toda la temporada”.

La “corte” de los pinares

La Visontium romana forma parte del corazón de la Soria Verde. Comarca de leyenda que se remonta a la época de los valerosos pelendones. En la edad media su economía bebió del comercio de la madera y de la lana. Sería en el siglo XVIII cuando Carlos III le concedería el título de Villa con sus fueros y el símbolo del Rollo Jurisdiccional. Hoy se la conoce como la “Corte de los Pinares” por ser una de las poblaciones más nobles de toda Soria. Destaca la imponente Iglesia de Nuestra Señora del Pino de estilo gótico renacentista. También la Casa de los ramos como ejemplo de arquitectura pinariega junto al imponente y señorial Palacio de Don Pedro de Neila.También merecen una visita las ermita de la Soledad, de San Mateo y de San Antón junto al Lavadero, muestra del poder que tuvo la ganadería Transhumante. Además, Vinuesa es un lugar ideal desde el que visitar la Casa del Parque de la Laguna Negra y los Circos Glaciares de Urbión. “Vinuesa en sí misma es un tesoro. Uno de los pueblos sin duda más bonitos de España. Y su entorno es simplemente maravilloso. Por eso nuestros clientes son fieles. Vienen buscando tranquilidad, gastronomía y disfrutar de la naturaleza.

La micología, un reclamo

“Ahora además, en plena temporada micológica nos visitan sobre todo clientes vascos. Son turistas que saben muy bien lo que quieren y que disfrutan mucho de la recolecta de setas. También tenemos clientes que vienen de Valencia y Cataluña para disfrutar buscando el Níscalo o Rebollón. A muchos les echamos una mano y les ayudamos a buscar los mejores lugares. Para los que se inician es toda una aventura que les gusta disfrutar y compartir con familia y amigos. Además, seguimos trabajando mucho el turismo de grupos. Yo soy un amante incondicional de las motos. Por eso empezamos creando paquetes turísticos para los moteros basados en disfrutar de la buena mesa, las rutas turísticas en la naturaleza y poder disfrutar de la noche y de la fiesta en nuestro pub. Son clientes muy fieles y agradecidos que suelen repetir y traen a otros grupos interesados en disfrutar de Vinuesa y de nuestras instalaciones”, comenta Ernesto.

Motero de corazón

Para muchos deportes se necesita una pelota. Para montar en moto hacen falta dos. Esa es sentencia de quien ama y vive este deporte. “Siempre he tenido moto y esa gran pasión por este mundillo. La primera me la compré con catorce años después de ahorrar haciendo palets con mi hermana en una fábrica. Una Rieju 49 con la que disfruté de aquellos años de adolescencia y libertad. Después me hice con una Puch Cobra 75. De ahí pasé a la Yamaha 125 para después comprarme la Honda CBR 600 y la CBR 1000. He podido probar y disfrutar de todo tipo de motos y también de todas las cilindradas existentes”.

Volar, otra de sus pasiones

Surcar los cielos en libertad saludando al sol siempre fue uno de los grandes sueños del hombre. Porque si nunca sueñas con volar, jamás podrás despertarte con alas. Ernesto lo sabe y sabe también que es plenamente feliz cuando vuela. Es piloto profesional. Gran parte de su tiempo libre lo dedica a volar en el aeródromo de Garray a dónde llega muchas veces a lomos de su Honda CBR 1000. Colabora y ayuda a una compañía valenciana llamada Airpull Aviation Academy con sede en las localidades de Manises y Requena.Les ayudo en el desarrollo de la actividad aeronáutica en todas sus modalidades. Gracias al esfuerzo, la dedicación y la convicción hemos sido la primera escuela europea durante los últimos tres años. Lo que hacemos es formar a pilotos comerciales. Aquí les enseñamos y adiestramos para que tengan éxito en el vuelo de montaña. “Es una modalidad diferente a la del vuelo a nivel del mar. La presión del aire es distinta y los pilotos deben tener un plan B ante un posible fallo en el motor. También ofrecemos bautismos de vuelo (lo que son los vuelos turísticos) y saltos en paracaídas. De hecho, Soria es una referencia a nivel nacional y europeo. Por último, también ofrecemos la posibilidad de realizar vuelos sin motor (el llamado vuelo a vela). Y es que el Aeroparque Tecnológico Industrial (ATI) del Aeródromo de Garray aspira a convertirse en el primer Centro de Formación Integral Aeronáutica de España. En principio contaría con un centro de formación profesional mecánica, un centro de escuela de pilotos profesionales, un centro escuela de azafatas, azafatos y técnicos de operaciones de aeronáutica y con un centro de controladores aéreos.

A pesar del Covid 19, de las restricciones sanitarias y del impacto que la pandemia ya tiene en la economía Ernesto es optimista. Cree en la empresa familiar, en Vinuesa y sobre todo en el mundo rural. Si el virus está dejando algo bien claro es que los pueblos son el futuro”, finaliza Ernesto.