Los chefs del futuro aprenden del torrezno
El torrezno de Soria sigue ampliando fronteras. Sabemos que en las provincias limítrofes -como Zaragoza o Burgos- ya es un manjar muy demandado. Sin embargo, una de las limitaciones de este alimento fuera de Soria es la falta de variedad a la hora de cocinarlo.
Para abrir la mirada a los cocineros de provincias cercanas, desde la marca de garantía 'Torrezno de Soria', la Diputación de Soria y la Cámara de Comercio han querido mirar al futuro y poner el foco en los cocineros de los próximos que hoy están pasando por las escuelas de hostelería.
De mostrar las bondades y distintas elaboraciones del torrezno más allá de Soria se está ocupando Juan Carlos Benito, de 'Grumer Formación', chef que ya pasó por la escuela de hostelería de Zamora durante el mes de febrero y que esta pasada semana ha dejado su impronta en la escuela de hostelería CIFP Guadalajara donde atendieron con interés más de 40 alumnos.
La actividad, organizada con el objetivo de acercar a los estudiantes el valor gastronómico de este producto amparado por la Indicación Geográfica Protegida (IGP), sirvió no sólo para mostrar la técnica perfecta para elaborar un buen torrezno, sino también para descubrir sus posibilidades dentro de la cocina contemporánea.
NUEVAS ELABORACIONES
La jornada fue mucho más allá de la receta tradicional. El chef sorprendió a los futuros hosteleros con siete propuestas que demostraron la versatilidad del producto. Desde el torrezno clásico hasta elaboraciones innovadoras como las almitas de torrezno, también conocidas como virutas de matanza, un tataki de Torrezno de Soria con higo y rúcula, un torrezno confitado con crema de yuzu, un carpaccio de panceta con mojo de Tajín, parmesano, una desestructuración del torrezno en copa, una vichyssoise de Torrezno de Soria con aceite de cítricos y una de sus creaciones más aplaudidas: el denominado Torrezno 2.0.
Cada plato permitió comprobar cómo un alimento profundamente ligado a la tradición popular puede encontrar su espacio en la cocina de autor. Los alumnos siguieron con atención cada paso del proceso, tomando notas y descubriendo que detrás de una elaboración aparentemente sencilla existe una técnica precisa y un profundo conocimiento del producto.
Tras la exhibición culinaria, los asistentes participaron en una degustación y en un coloquio donde se abordaron cuestiones relacionadas con las cualidades del torrezno, sus posibles aplicaciones en restauración, sus transformaciones más innovadoras y también su valor nutritivo.
Desde la organización destacaron que el objetivo de esta masterclass pasa por acercar a los futuros cocineros y empresarios hosteleros la historia y el potencial gastronómico del Torrezno de Soria, así como el trabajo que existe detrás de la IGP que lo protege.
Este tipo de iniciativas se ha convertido en una herramienta de promoción de un producto que, poco a poco, ha dejado de ser únicamente un aperitivo para abrirse paso en las cartas de algunos de los mejores restaurantes de España. El Torrezno de Soria continúa consolidando así su papel como uno de los grandes embajadores de la gastronomía.