Durante estos días se lleva a cabo la recogida de este fruto rojo que ha conseguido que siete familias apuesten por el pueblo

Frambuesas de El Royo: el modo más dulce de creer y apostar por el mundo rural

Fue en el año 2018 cuando en El Royo, un municipio pinariego muy cerquita de Vinuesa, surgió uno de los proyectos más interesantes de las últimas décadas en esta comarca. Un proyecto que tiene como protagonista a uno de los productos más sabrosos del mercado: la frambuesa, cultivada a más de 1.200 metros de altura y con las características que le aporta el contraste térmico entre el día y la noche, a lo que se le suma que está producida libre de cualquier tipo de químico o contaminante, y así es reconocida por la Junta de Castilla y León.

Este fruto rojo, que nace en esta comarca, cautiva al mercado nacional e internacional y ahora se encuentra en plena recogida de la segunda cosecha de la temporada. 

Una recolección que se espera “muy productiva y de calidad” y que incluso superó las consecuencias de la tormenta Filomena, que tiñó de blanco toda la plantación de unas siete hectáreas. Aún así, los llamados Montes de Quintos, -que es donde crecen estas frambuesas-, resistieron y ahora llegarán a las mesas de miles de clientes para deleitar sus paladares.

TRES VARIEDADES

Esta segunda cosecha llega al plantarse tres variedades distintas, unas más tempranas que otras (dos variedades de remontantes que dan dos cosechas al año, una temprana y otra tardía, y otra no remontante), para conseguir abarcar más tiempo de comercialización, de junio a octubre. 

Aunque se prefiere no hacer estimaciones de producción, esta campaña se estima mejor que las anteriores donde se venían recogiendo aproximadamente unos 20 kilos por hectárea y día de frambuesas tanto para vender en fresco, como para envasado en mermeladas y demás productos como la mantequilla de frambuesa. 

Es en la localidad de Vinuesa donde se encuentra la nave desde la que se comercializan estos frutos rojos de El Royo. 

En fresco se venden en envases de 125 gramos, listas para su consumo y pueden encontrarse en innumerables tiendas de la capital y provincia soriana, además de en su página web www.bosquesoria.es desde donde te las hacen llegar a cualquier punto de España.

Pero la historia que hay detrás de esta empresa pionera en la comarca pinariega es todavía más sorprendente por lo que ha supuesto para el desarrollo del mundo rural.

SIETE FAMILIAS

Son siete las familias que decidieron dejar sus ciudades y volverse al pueblo para poner en marcha este proyecto que tuvo una gran popularidad en numerosos medios de comunicación nacionales, ya que se buscaban familias que quisieran apostar por el mundo rural y unirse al proyecto.

Tal fue el éxito que se recibieron más de 300 llamadas, a las que posteriormente hubo que ir ‘haciendo casting’ hasta dar con las siete familias que dieron el paso, para hacer realidad lo que hoy sí es un proyecto en pleno funcionamiento y de éxito.

Uno de los impulsores e integrantes del proyecto es Pedro Agustín Medrano, Director de la Asociación Forestal de Soria. 

Asegura Medrano que el resultado de esta cosecha que se está llevando a cabo en estas semanas y en la que participan unas 30 personas, está siendo mejor de lo esperado y la calidad del fruto es excepcional.

El secreto no es otro que la calidad excelente del suelo donde crecen estas frambuesas, a lo que se le suma, como decíamos, la altitud de 1.200 metros a la que están sembradas y el contraste de las temperaturas.

“Sabíamos que las cualidades del suelo y de la altura donde está la plantación iban a dotar a las frambuesas de mucha calidad, pero los resultados nos han sorprendido todavía más de lo esperado. Lo mejor de todo es que el cliente sabe valorarlo y sabe diferenciar nuestro producto y su calidad de otras frambuesas que puede haber en el mercado criadas en invernaderos. Así que estamos muy satisfechos”, asegura.

MARCA DE GARANTÍA

Este apreciado fruto rojo se vende bajo el sello BosqueSoria Frutos de Altura (marca registrada tanto a nivel nacional como europeo). “Nuestras frambuesas tienen un alto contenido en antioxidantes, vitaminas y minerales, así como flavonoides y polifenoles. Son un producto-salud que, además de estar deliciosas, son muy bajas en calorías”, explica Pedro Agustín Medrano.

MANTEQUILLA Y MERMELADA

El principal producto con el que comercializan es la frambuesa, aunque también lo hacen con otros frutos del bosque como moras y fresas de montaña. 

Con la frambuesa, además, han sido capaces de maridar la afamada mantequilla de Soria con este fruto rojo, obteniendo como resultado un producto único y delicioso, ideal para desayunos, para servir en canapés a modo de entrantes, o como postre. 

La elaboración de este producto se ha realizado en colaboración con la empresa soriana Venus Selección S.L.U y se sirve en tarros de 100 gramos. 

También, la empresa Bosque Soria ha creado recientemente otro de sus productos estrella: la mermelada de frambuesa. 

“Recolectamos las frambuesas en su punto exacto de madurez para obtener una mermelada única, llena de sabor y absolutamente natural, ya que está elaborada exclusivamente con fruta y azúcar, sin ningún añadido ni conservante”, señalan.

También están trabajando con nuevos productos como los snacks de frambuesa o el licor.

PLANTEAMIENTOS DIFERENTES

Asegura Pedro Agustín Medrano que en el mundo rural y en el campo hay que empezar a aceptar planteamientos diferentes. 

“No todo tienen que ser los sistemas agrícolas ganaderos o forestales clásicos, basados en la especialización y en una única actividad. Hay muchas otras opciones que llevar a cabo y nosotros pensamos que hay que potenciar la multiactividad, que es lo que en los pueblos se ha hecho toda la vida y lo que ha permitido que la gente siguiese vinculada  a ellos”, explica.

Argumenta Pedro Agustín Medrano que precisamente su modelo de emprendimiento se basa en esa misma idea, en poner en valor actividades y cosas pequeñas, pero complementarias. 

“Una persona puede a la vez dar clases, recolectar setas o cultivar frutos del bosque y así poder quedarse en su pueblo y no tener que emigrar a la ciudad. Pues estas opciones son las que tiene que contemplar la administración y hacer las cosas más fáciles para que se pueda emprender, porque el camino burocrático es muchas veces desesperante”, concluye.