TRAS LA REALIZACIóN DE MáS DE 300 ENTREVISTAS EN LAS DISTINTAS COMARCAS BURGALESAS

Alcaldes de la comarca asisten a la presentación del Plan Estratégico Burgos Rural 2015-2020

Representantes locales que han asistido a la presentación.

La comarca se enmarca dentro del territorio Demanda-Pinares. Los problemas con la despoblación, la formación, el envejecimiento de los habitantes y la necesidad de sumarse a las nuevas tecnologías se convierten en temas comunes a los que se han de buscar soluciones factibles.

Alcaldes de la comarca pinariega han asistido hoy al acto organizado por la Diputación y la Sociedad para el desarrollo de Burgos (SODEBUR) para presentar de manera oficial el Plan Estratégico Burgos Rural 2015-2020 (PEBUR 1520) a los alcaldes de la provincia, que ronda la inversión de 95 millones euros.

A la presentación han asistido también los presidentes de Agalsa, Francisco Azúa, y Asopiva, Paulino Herrero. Desde Asopiva se quiere aprovechar los datos del estudio para conocer la situación de los pueblos de la comarca de Pinares incluidos en la organización biprovincial, de cara al desarrollo del próximo programa financiado con fondos europeos.

El desarrollo de las comunicaciones, la mejora de las pistas forestales, la elaboración de un mapa energético de la zona, el desarrollo de una industria cultural y la formación relacionada con la atención a las personas mayores son algunas de las necesidades detectadas en el plan en una comarca que la pérdida de la población y una oferta sanitaria en retroceso.

El presidente de la Diputación de Burgos, César Rico ha explicado que este plan es la continuidad del desarrollado entre los años 2010 y 2015 y que alcanzó un grado de ejecución superior al 85% a pesar de la situación de crisis económica.

Rico ha señalado que el nuevo plan, desarrollado en un proceso en el que han participado más de 300 personas, parte de una "situación diferente" con previsión de crecimiento y el objetivo de convertir Burgos en una provincia "sostenible" que mejore su competitividad y la calidad de vida de los ciudadanos.

Para conseguirlo, el plan se articula sobre diversas áreas estratégicas con un eje transversal que incluye la sostenibilidad - económica, social y medio ambiental- y la gestión participativa con la colaboración de todos los agentes implicados.

Entre las áreas estratégicas se aborda el entorno económico, con actuaciones de fomento del emprendimiento; la conectividad para trabajar en la potenciación de las tecnologías de la comunicación en el medio rural; el desarrollo de programas que mejoren los servicios de proximidad y la calidad de vida; la apuesta por el capital humano y la promoción turística y patrimonial.