La ciudad de Burgos emociona con una veintena de procesiones durante la Semana Santa
Te contamos los momentos más llamativos que no te puedes perder.
Desde que en el año 2013 la Semana Santa de la ciudad de Burgos fuese declarada Fiesta de interés Turístico Nacional, el crecimiento en calidad y atractivo ha sido lento pero continuado. Con unas notables mejoras en la organización, en el progreso musical de las bandas, en el aumento del número de pasos portados a hombros y en la incorporación de siete procesiones durante la última década. Ahora, el Ayuntamiento y la Junta de Semana Santa persiguen el reconocimiento internacional.
Más allá de los 'sellos', la semana burgalesa se muestra como un gran escaparate artístico y religioso en el que se pueden encontrar estilos variados. La sobriedad castellana de antaño se conserva en procesiones como la del Silencio, que recorre el entorno de la Plaza Vega este viernes 27 de marzo a partir de las 22:30. También se vive en el Vía Crucis por las laderas del Castillo en la tarde del Lunes Santo o durante el Traslado del Cristo Yacente en interior de la Catedral al caer la noche del Viernes Santo.
Son momentos de la semana de pasión burgalesa que contrastan con actos de carácter más barroco y andaluz, como la procesión que a partir de las 22 horas del Miércoles Santo recorre las inmediaciones de la Calle San Lorenzo. Con los pasos de la Coronación de Espinas y la Virgen del Amor Hermoso, que este año estrena un gran palio, no faltarán saetas y bailes con las tallas.
MOMENTOS DESTACADOS
Sin embargo, los momentos claves de esta fiesta religiosa y tradicional en Burgos pasan por tres procesiones destacadas. La emoción la encontramos en tarde-noche del Jueves Santo, cuando dos comitivas: la de Jesús Con la Cruz a Cuestas que parte de la iglesia de San Cosme, y la de la Virgen de los Dolores, con salida en la iglesia de San Gil, realizan el encuentro a los pies de la Catedral de Santa María, siendo el momento cofrade que a más público congrega.
Si nos centramos en un punto de vista religioso y artístico, se podría asegurar que la procesión más completa en la ciudad de Burgos es la del Santo Entierro del Viernes Santo. En este desfile participan las 16 cofradías poniendo un total de 18 imágenes en la calle y convirtiendo el centro de Burgos en un repaso escultórico a la Pasión de Cristo. En esta procesión además participan las ocho bandas de la ciudad durante un colorido conjunto que parte de la Catedral y que en este año vuelve a cambiar de recorrido, retomando el cruce por el Puente Santa María pero atravesando la Calle la Calera y regresando hasta la Plaza Santa María por las Calles de Santander, San Juan y la Paloma.
El otro momento más tradicional y más sentido en Burgos es la procesión de la Virgen de la Soledad, que en la tarde del Sábado Santo tiene su momento cumbre frente al Convento de la Visitación con canto del Stabat Mater por parte de las madres Salesas.
El resto de procesiones se pueden encontrar en el programa de Semana Santa. Algunas son también imprescindibles, como la de la Borriquilla, el Domingo de Ramos, o la del encuentro entre la Virgen de la Alegría y el Cristo Resucitado el domingo 5 de abril. Otras, menos conocidas, atraviesan los barrios San Pedro de la Fuente o Gamonal el Viernes de Dolores y el Sábado de Pasión respectivamente, dejando curiosas estampas.
También es destacable el aumento del recorrido -pasa por la Catedral- de la Procesión infantil en la mañana de este sábado así como el 300 aniversario de la Cofradía de la Virgen de la Alegría. Este año, además, se ha publicado un libro sobre la historia de la Semana Santa burgalesa escrito por Juan Ruíz Carcedo.