Cocoletes: Juguetes de madera que enamoran

Jonas y Nuria en la imagen que tienen en su web.

Nuria y Jonás, que han fijado su residencia en Navaleno,  a través de un trabajo artesano y creativo, dan vida a productos útiles y prácticos para los pequeños que les gustaría completar con material escolar y mobiliario infantil.

 

 

Durante esta temporada otoñal, Cocoletes se ha dado a conocer a través de la Feria micológica y de artesanía de Navaleno y en la Feria Presura 2018. Sus juegos exclusivos, emotivos y asombrosos, fabricados en madera, nos sugieren un elenco de posibilidades.

Nuria y Jonás han apostado por vivir en  Navaleno. Hacer del pueblo y su entorno el lugar referencia para su familia. Su estancia en la localidad, aprovechando las ventajas del mundo rural, va paralela a  hacer de los  juegos de madera algo útil para el entretenimiento de pequeños y familias.

Los juguetes de Cocoletes están fabricados a mano en un taller artesano ubicado en la población, y  mantienen el perfil formativo y  educativo en base a unos valores que quieren transmitir, ante el cuidado al medio ambiente, con estimulación para los sentidos de los chavales,con la garantía del tacto y olor de la madera.

“Estamos contentos con la acogida de cara al público”, comenta Jonás, tras participar durante el 18 de noviembre en la Feria riojana de Alda. “De momento estamos con juguetes y queremos hacer algo orientado a la escuela y  mobiliario infantil”, manifiesta uno de los impulsores de esta idea que ha emocionado a mucha gente haciendo ver como una materia prima tan nuestra puede garantizar tan buenos resultados. La madera de enebro, pino y sabina se convierte en la base de una creación puramente artesanal con puzles, dominós, coches, gimnasio de la memoria, tesoros del pinar, senderos del bosque.

A su presencia en ferias y eventos se suma también su pagina www.cocoletes.com “en la que tenemos un goteo continuo”, y es que sus creaciones enamoran, han conseguido transformar su sueño en un reto siendo ejemplo y estímulo para otros jóvenes que pueden apostar por hacer su vida aquí, dándonos evidentes pruebas de una continuidad posible en la vida rural.