La pingada de San Leonardo vuelve a reunir a numeroso público en La Cuesta del Mayo

Los jóvenes volvieron a cumplir con el rito bajo las órdenes de Nacho Lomo .Fotos: G.Rupérez y JJ.A.
En una jornada soleada y con buena temperatura en medio de un ambiente festivo.

La Cuesta del Mayo de San Leonardo de Yagüe ha vuelto a convertirse en punto de encuentro para vecinos y visitantes con motivo de la celebración de la tradicional pingada, una de las citas más destacadas de su calendario festivo. El evento ha mantenido viva una costumbre centenaria profundamente arraigada en el municipio.
Organizada por los Mozos del Mayo de San Leonardo de Yagüe, con la colaboración del Ayuntamiento, la jornada volvió a simbolizar la fuerza, la unión del pueblo, el trabajo colectivo y la llegada de la primavera.

El acto principal, la pingada del árbol, es uno de los momentos más esperados del año. Decenas de participantes colaboran para alzar el tronco utilizando técnicas tradicionales, con la ayuda de cuerdas, palos guía y mucha coordinación. El proceso, seguido con gran expectación por el público, culminó cuando el pino quedó completamente erguido, despertando aplausos y emoción entre los asistentes.

Más allá de su espectacularidad, esta tradición representa un fuerte sentimiento de identidad local. Generaciones de vecinos han mantenido viva esta costumbre, transmitiendo su valor cultural de padres a hijos y convirtiéndola en una seña de identidad del municipio.

Cada edición supone un ambiente festivo y familiar. Además, la celebración supone un importante atractivo turístico para la comarca durante el puente de mayo, beneficiando a bares, restaurantes y comercios locales.
Ubicado en un entorno natural privilegiado, rodeado de pinares y muy próximo al Cañón del Río Lobos, el municipio encuentra en esta fiesta una forma de rendir homenaje también a su estrecha relación histórica con el monte y la madera.

Bajo el lema “Nuestra tradición, nuestro pueblo, nuestro Mayo”, San Leonardo de Yagüe ha vuelto a demostrar en 2026 su compromiso con la conservación de una tradición única que sigue muy viva y que cada año gana más reconocimiento dentro y fuera de la provincia.

A los actos del rito se sumó la solidaridad con el mercadillo montado junto a la iglesia parroquial, por parte de integrantes de la Asociación Virgen de la Vega.