Los recolectores de setas dispondrán de una nueva aplicación capaz de determinar la producción micológica

Impulsores de Mikogest en la presentación en Cesefor este martes día 8.

La herramienta denominada 'Samrtbasket' nace del proyecto 'Mikogest' coordinado por la Fundación Cesefor

En un plazo de dos o tres semanas los amantes de la micología en España contarán con una aplicación tecnológica que les permitirá conocer la cosecha setera, es decir, les indicará con precisión la cantidad de níscalos, seta de cardo o boletus edulis que hay en un determinado bosque de su entorno. La nueva herramienta predictiva denominada ‘Smartbasket’ está impulsada por la Fundación Centro de Servicios y Promoción y Forestal y de su industria de Castilla y León (Cesefor) que ha trabajado con un grupo operativo denominado 'Mikogest' que ha puesto en marcha este sistema innovador que mejorará, además, la sostenibilidad de los bosques en España y evitará en la medida de lo posible la presión recolectora garantizando el recurso a largo plazo.

La coordinadora de este proyecto de innovación micológica, Cristina Gómez, subrayó que se trata de mejorar el conocimiento del recurso a través del estudio de los hábitat y su capacidad productiva, y agregó que para ello se utilizarán técnicas de la información y comunicación. Las mismas incluyen desde la teledetección hasta las observaciones remotas, la utilización de aplicaciones móviles y otras formas de obtención de datos del ambiente y del mercado, es decir, que la nueva aplicación contará con la información que proporcionarán los recolectores a pie de monte.

De este modo, el grupo operativo implementará la ciencia ciudadana a través de ‘big data’, un sistema que asimila datos de diferentes fuentes; procesa a través de algoritmos de aprendizaje computacional; y proporciona información y respuesta, es decir, da información sobre el recurso micológico y predice la producción en tiempo real.

Cristina Gómez recalcó que los factores que afectan en mayor medida a la producción micológica son: la temperatura, la precipitación y la humedad del suelo y, por ello, aseguró que la aplicación será capaz de anticipar la precipitación; cuánto recurso hídrico permanece en el suelo y determinará la producción “siempre con cierto margen de error”.

Los investigadores utilizarán para la puesta en marcha de esta nueva herramientas los datos obtenidos de observaciones remotas a través de sensores y cámaras e información proporcionada por los recolectores de campo.

“Queremos que los aficionados a la micología visiten la web de 'Smartbasket' y la utilicen para participar en este proyecto ambicioso de ámbito nacional que contará con experiencias de diferentes comunidades autónomas”, animó. 

Por último, recalcó que con este proyecto se persigue garantizar la sostenibilidad del recurso micológico, ya que se conocerá cómo se va a a comportar la producción y como gestionar las teselas para evitar la concentración y la presión recolectora en esas áreas.

Por su parte, el responsable del área de Gestión Forestal y Recursos Naturales de Cesefor, Roberto Rubio, recordó que Castilla y León dispone de la segunda mayor experiencia de regulación micológica a nivel mundial debido a sucesivos proyectos que se han llevado o impulsado por distintas instituciones bajo el amparo de la Junta.

Asimismo, aseguró que Cesefor, además, de implantar un modelo referente a nivel mundial, ha acumulado mucho conocimiento y en ese contexto de avance científico se ha generado nuevas necesidades encaminadas a conocer mejor la capacidad de los montes respecto a su producción micológica.

“ Queremos saber cuándo va a salir el recurso con mayor precisión los modelos que utilizamos son precisos pero quizás no tanto para los recolectores o empresas de transformación y este es el reto que tenemos en el grupo operativo, constituido por las entidades del sector y en el que está representada la investigación y la gestión”.

En definitiva, recalcó que la nueva herramienta persigue predecir la cosecha micológica a través de la medición con precisión y antelación para que se tomen decisiones en base a la producción que ayuden a gestionar de forma más sostenible el recurso en los montes y generar una cadena de valor más estable. “Aquí es donde entran en acción los recolectores que necesitan un apoyo para utilizar mejor el recurso y que llegue al consumidor con mayor garantía y condiciones. El grupo operativo va a impulsar iniciativas para intentar profesionalizar la recolección micológica”, dijo.

Por su parte, el investigador del Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña y Universidad de Lleida, José Antonio Bonet, indicó que el proyecto Mikogest es supranacional y está conformado por grupos de investigación que acumulan 25 años de estudio en las producciones micológicas.

“En la jornada de hoy en la sede de Cesefor hemos puesto en común todos los resultados para predecir o modelizar y tener unas estimaciones más precisas de las cosechas de setas”, indicó para señalar que la experiencia en Cataluña es que no solo el clima es importante para la producción micológica sino que la micolselvicultura puede aumentar la producción en las masas forestales”, reseñó.

Mikogest

El grupo operativo Mikogest está integrado por Cesefor, que coordina el proyecto, la Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España , el Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña , la Federación de Asociaciones Forestales de Castilla y León y la Federación Española de Empresarios de Setas y Trufa. Por otro lado, como agentes subcontratados, forman parte de esta iniciativa la Federación de Asociaciones Micológicas de Castilla y León, la Asociación Forestal de Burgos (ASFOBUR) y la Asociación Forestal de Salamanca, además de la participación, como entidad colaboradora, de la Junta de Castilla y León.

El proyecto de innovación del grupo operativo Mikogest tiene una duración de dos años y recibió una ayuda europea FEADER en la convocatoria 2019 a proyectos de innovación de interés general por Grupos Operativos de la Asociación Europea para la innovación en materia de productividad y sostenibilidad agrícolas (AEI-AGRI) con un presupuesto total de 584.000 euros.