Comparan el acoso que sufren con el de la tauromaquia

Varios miles de personas se manifiestan en las capitales de Castilla y León en defensa de la caza

Manifestación de cazadores en Salamanca.

Vecinos de la comarca asistieron a las concentraciones de Soria y Burgos. Los cazadores dicen estar hartos de las continuas provocaciones de las que son objeto por parte de grupos animalistas, en lo que consideran una actividad legal y ancestral, asentada en el tiempo.

Miles de cazadores se concentraron en la jornada del domingo 15 de abril en todas las capitales de provincia de Castilla y León, a excepción de Segovia, para defender la actividad cinegética y contra de la escalada de ataques y provocaciones que, según denuncian, vienen sufriendo por parte de grupos animalistas y ecologistas.

El presidente de la Federación de Caza de Castilla y León, Santiago Iturmendi, resaltó el éxito de las concentraciones, con más de 2.000 personas en Zamora y un millar en Burgos y Valladolid, y aseguró que el objetivo de las protestas no es otro que reclamar la protección de las administraciones y de la Justicia ante lo que considera una campaña orquestada de acoso, insultos y provocaciones al sector.

Iturmendi, que argumentó que la caza es una actividad legal y necesaria para la conservación del medio ambiente, aseguró que el sector está harto de las repetidas provocaciones que sufren por parte de los grupos animalistas que lo “único que buscan es el enfrentamiento”. “No estamos dispuesto a que una minoría intente acabar con una actividad legal y ancestral como la caza”, aseveró.

En Valladolid, donde se concentraron un millar de personas, según confirmaron fuentes de la Policía Nacional a la Agencia Ical, el director de la Escuela de Caza de la Federación Autonómica, Claudio Sánchez, recalcó la importancia que el sector tiene en el medio rural como generador de riqueza, y lamentó que sus reivindicaciones sólo hayan recibido el apoyo del Partido Popular y de Vox.

Sánchez, que comparó el “acoso” que sufre la caza por parte de los animalistas con el que también soporta la tauromaquia, criticó que en algunos “están empeñados en acabar con todo lo que suponga una tradición.

Al mismo tiempo, Sánchez explicó que un año sin cazar tendría una consecuencias inimaginables para el medio ambiente de la provincia Vallisoletana, y advirtió que en algunos países de la Unión Europea se están registrando brotes de peste porcina africana como consecuencia del un incremento de la población de jabalíes.

En Castilla y León hay actualmente expedidas más de 95.000 licencias de caza, aunque esta cifra, según explicó Sánchez, se ha reducido en los últimos años debido a esta campaña de ataques y a ciertas modificaciones legales.