La Coordinadora de Montes Vecinales ante la visita del Subdirector de Selvicultura

Desde siempre, los vecinos de estos pueblos hemos venido disponiendo de los aprovechamientos de nuestros montes, con el carácter de comunales, generando unos medios de vida completamente ligados al uso sostenible del territorio,

La asociación Coordinadora Montes Vecinales asiste con interés y no sin preocupación a la visita a nuestros pueblos del Subdirector de Montes del Ministerio de agricultura, pesca, alimentación y medio ambiente (MAPAMA), don José Manuel Jaquotot. La visita ha sido organizada por la asociación Real Cabaña de Carreteros, que celebra su 20º aniversario.

Parece que los altos funcionarios del superministerio que rige nuestro campo, la alimentación que consumimos, y el medio ambiente en el que vivimos, se han dado cuenta (por fin) de que nuestros bosques son (o pueden ser) un nicho de empleo, que pueden ser elementos clave contra la despoblación, y que pueden servir para mitigar el cambio climático… Así como América ya estaba ahí cuando Cristóbal Colón la descubrió en 1492, nuestros montes llevan con nosotros mucho tiempo antes de que Carlos IV concediera la Real Carta a los vecinos de Canicosa de la Sierra en 1792. Parece ser que ahora se enteran de nuestra presencia, en el Ministerio.

Desde siempre, los vecinos de estos pueblos hemos venido disponiendo de los aprovechamientos de nuestros montes, con el carácter de comunales, generando unos medios de vida completamente ligados al uso sostenible del territorio, donde lo común siempre ha estado por encima de lo privado. Sistema de propiedad y de uso que constituye el principal hecho diferenciador de nuestro territorio, base de nuestro derecho sobre el mismo. Bienes comunales que son inalienables, inembargables, imprescriptibles y no están sujetos a tributo alguno (Arts. 80.1 de LBRL y 5 del RBEL).

Por eso reclamamos nuestro derecho a mantener los usos y costumbres tradicionales. Reclamamos que los trabajos forestales se lleven a cabo por empresas y empleados locales, auténticos fijadores de población. Que las brigadas contra incendios se constituyan con las personas de nuestros pueblos.

Pedimos que se revise en profundidad la normativa sobre la sanidad animal, que está cerrando y arruinando nuestras explotaciones de ganadería extensiva, ante una acumulación increíble de disposiciones que impiden el normal desarrollo de la actividad ganadera ancestral, tan arraigada en nuestra tierra.

Pedimos, en suma, que se considere a los vecinos de nuestros pueblos, por encima de cualesquiera otras consideraciones, como elemento fundamental en la conservación de nuestros montes. Se equivocan los que piensan que el desarrollo está en fomentar las grandes empresas que primero esquilmarán nuestros montes y después se marcharán. Quienes pretenden apagar incendios con empresas foráneas de tres meses en verano, con trabajadores cuya única ilusión por el monte es ganar lo más dignamente posible un salario a fin de mes.

Se equivocan quienes no invierten en limpiar los montes en invierno para que no ardan en verano. Quienes pretenden que las subastas de madera deben hacerse en grandes cantidades, en concesiones de explotación de montes de varios pueblos en conjunto, y a lo largo de varios años, porque van contra la línea de flotación de las pequeñas empresas que son la esencia de nuestros pueblos.

Se pretende la asociación o federación de los ayuntamientos con Montes de Utilidad Pública. Bien está si con ello se consigue acercar la gestión de los mismos a los propios ayuntamientos, y consecuentemente a los propios vecinos. Pero mucho nos tememos que se haga mal, y que con ello se ponga una nueva pantalla entre los vecinos titulares de los aprovechamientos y las entidades que ostentan su gestión.

Se pide la creación del Fondo forestal nacional y que se paguen los servicios medioambientales que producen los bosques. - Dicen que nos van a pagar por los montes que descontaminan, que liberan oxígeno y recogen CO2: - Quién nos va a pagar? – Los mismos organismos que ya no se conforman con quedarse el 15% del Fondo de mejoras, y exigen que corramos nosotros con los gastos de señalamiento, pistas de saca de madera, etc, etc? – O los que, a pesar de que los bienes comunales no estén sujetos a tributo alguno nos cobran por impuesto de sociedades y nos retienen el 20% de nuestras suertes de pinos para el IRPF? – O serán los organismos que están diezmando nuestra ganadería extensiva en campañas de saneamiento desproporcionadas e injustas?

En suma, sea bienvenido el sr. Jaquotot, de la mano de nuestra querida Real Cabaña de Carreteros, como son bienvenidos todos los visitantes que se interesan por nuestras gentes, nuestros pueblos y nuestros bosques. Esperamos que su influencia en “la corte” signifique un cambio a positivo en el enfoque de las administraciones hacia nuestros pueblos y sus habitantes, y hacia nuestros montes comunales. En caso contrario, habrán pasado los señores visitantes un bonito día de recreo con las cosas étnicas que les han enseñado, con los singulares paisajes “descubiertos” y la calidez de los anfitriones, en tanto que aquí seguiremos los habitantes de la Sierra, peleando contra una normativa y una burocracia que cada día hace más difícil la vida en los pueblos, y que cada vez nos aleja más de nuestro territorio. Esperamos que no sea así.