Informe sobre corta de arbolado en zonas periurbanas de Navaleno y San Leonardo de Yagüe
En el marco de estas actuaciones, se ha realizado un señalamiento de arbolado para su corta en el denominado “anillo verde” del monte nº84 de UP (Pinar de Navaleno), rodal 33. Esta superficie, que rodea el casco urbano de Navaleno, es un rodal especial dentro de la ordenación del monte, establecido así por tratarse de una zona de esparcimiento y recreo, con gran afluencia de personas y uso público, lo que condiciona la planificación de sus aprovechamientos atendiendo a dos prioridades:
1ª.-La defensa del pueblo y del monte: Se trata de una de las zonas más vulnerables del monte frente a los incendios forestales, tanto por el riesgo que entraña el uso intensivo de que es objeto, pues es escenario de múltiples actividades recreativas y de toda clase, que concentran gran número de personas, vecinas y foráneas, como por el alto valor de los bienes a proteger en su entorno, vidas humanas y propiedades. Además, es un área atravesada por infraestructuras, como líneas eléctricas y carreteras, que eventualmente pueden originar incendios, como de hecho se han producido en los últimos años, afortunadamente sin consecuencias graves.
Por ejemplo, el pasado verano hubo un pequeño incendio entre el pinar y el casco urbano, provocado por la caída de un pino a una línea eléctrica. Otro reciente fue provocado por un rayo, en las cercanías de la carretera nacional. Un tercer pequeño incendio se produjo hace dos años en Navalcubillo, y uno más hace cinco, en el paraje de Valdelahierba, con personal herido por quemaduras. Estas eventualidades provocaron gran movilización de medios materiales y personal, dado que hubo riesgos para la población y para los propios trabajadores del operativo de incendios.
Este objetivo de defensa es de máxima prioridad, debido al carácter cada vez más virulento y peligroso de los incendios forestales en la última década, especialmente en los últimos años, como se pone de manifiesto en el Decreto 6/2025 de 27 de marzo, por el que se aprueba el Plan Especial de Protección Civil ante Emergencias por Incendios Forestales en Castilla y León (Plan INFOCAL), en las modificaciones a la Ley 42/2003, nacional de Montes y demás normativa sectorial en materia de Protección Civil y Seguridad ciudadana, que reflejan la preocupación de gobiernos y autoridades en esta materia.
Además, la Orden MAV/92/2026, de 9 de febrero por la que se aprueba el Plan Anual de Prevención, Vigilancia y Extinción de Incendios forestales para el año 2026, resalta que “Los núcleos y asentamientos urbanos próximos al monte, o integrados en el mismo, son unos de los elementos del territorio más vulnerable ante la presencia de los incendios forestales. Las áreas de interfaz urbano-forestal suponen la “situación de riesgo” más crítica en la actualidad dentro de nuestra comunidad, una problemática creciente que, agravada por la incesante proliferación de combustible vegetal en torno a los núcleos rurales y el comportamiento cada vez más destructivo de los grandes incendios forestales, y que requiere de una urgente y contundente planificación preventiva.
Como medidas de reducción de riesgo se identifican “todas aquellas que implican una reducción de la biomasa vegetal: desbroces, talas, podas, aclareos (…) trituraciones o cualquiera otras equivalentes.”
No sólo en Navaleno se están tomando estas precauciones. En la localidad vecina de San Leonardo de Yagüe, en el año 2023, se cortó una franja entre los caminos de San Roque y la Fuente del Pino, limítrofe con la zona de chalets, y se proyecta realizar nuevas actuaciones. El objetivo es el mismo, disminuir la cantidad de biomasa forestal en el entorno de los cascos urbanos (interfaz urbano-forestal).
2ª.-La preservación del paisaje. El objetivo de mantener un paisaje de calidad en el área periurbana es también prioritario en la gestión forestal. Conviene recordar la limpieza reciente de los huertos de Navalcubillo, que ha mejorado notablemente el aspecto y ha puesto en valor el paisaje en ese entorno.
La actuación ahora propuesta pretende establecer un área de transición entre el bosque denso y el casco urbano, creando un entorno de belleza forestal en que se pueda compaginar el uso público y recreativo con el mantenimiento de unos estándares de seguridad. El modelo para ello sería una masa en espesura clara o media, que proporcione media sombra en las praderas, permitiendo alargar sólo un poco más la vista, extendiendo el horizonte en un ambiente nemoral y agradable para el paseo.
Realización del señalamiento:
El señalamiento del arbolado para su corta se ha realizado tal y como está previsto en el documento de gestión “Cuarta Revisión de la ordenación del monte nº84 de UP” (aprobado por Resolución de 26 de mayo de 2016 de la Dirección General de Medio Natural). En el Plan de Cortas se proyectaba, de manera orientativa para el año 2020, el aprovechamiento de 3.798 m3 en el recorrido de las 79,07 hectáreas arboladas del anillo verde, no habiéndose ejecutado nada todavía. La densidad de corta prevista era de 48,03 m3/ha y se han marcado exactamente 48,59 m3/ha ajustándose a lo estipulado.
Criterios concretos:
Según los objetivos explicados se pretende crear una zona de defensa contra incendios efectiva y de calidad visual mediante el establecimiento de discontinuidades en el combustible forestal. La clara de arbolado busca romper la continuidad horizontal a nivel de copas, distanciándolas. Los trabajos asociados al aprovechamiento que se proyectan que son: desbroce de matorral, eliminación de residuos y poda en altura, tienen el mismo objetivo a nivel de suelo, así como el de romper la continuidad vertical, previniendo en la medida de lo posible que un incendio pueda subir a las copas de los árboles. Estos trabajos serán beneficiosos además para la seguridad de los viandantes, al reducir la posibilidad de caída de ramas secas y tropiezos.
Se ha marcado por lo bajo, es decir, priorizando la extracción de pies enfermos, decrépitos y dominados, y los de menor diámetro (el 23% de los pies señalados son cabrios y varas y el 44% son menores de 25 cm de diámetro). El objetivo fundamental pues, como se ve por los diámetros de corta, no es la venta comercial de madera gruesa, sino rebajar la densidad de arbolado y de biomasa forestal para crear mayor discontinuidad tanto vertical como horizontal, disminuyendo el riesgo de incendios, y facilitando su combate en caso de producirse.
Los chaspes del marcaje son muy llamativos a la vista y en cambio no lo son los árboles no señalados; sin embargo, se calcula que en el conjunto del aprovechamiento no se ha marcado más del 30% de los pies maderables (mayores de 20 cm de diámetro normal).
En los próximos años se proyecta la ejecución de cortas similares para recorrer todo el anillo verde, en el entorno de la localidad de Navaleno.