Este año la misa en honor al Santo Cristo de Miranda será más privada con aforo al 50%

Procesión del año pasado
Sin procesión y sin actividades culturales durante estos meses de verano aunque con mucha gente en el pueblo
Situado muy próximo a la zona central del Cañón del Río Lobos y del “puente de los siete ojos” se encuentra situado el pueblo de Santa María de las Hoyas que el 14 de septiembre tendría que celebrar sus fiestas patronales en honor al Santo Cristo de Miranda.

Pueblo que antiguamente recibía el nombre de Miranda y se encontraba en lo alto de la montaña, pero por razones que se desconocen se decidió bajarlo al pie de la montaña y se cambió el nombre por el actual “Santa María de las Hoyas”.

El día grande de sus fiestas patronales es el 14 de septiembre con la procesión a la Ermita del Santo Cristo de Miranda, se trata de una de las ermitas con una de las ubicaciones más especiales, ubicada en lo alto del roquedo, delimita la parte del campo, núcleo de población y monte con la zona del Parque natural del Cañón del Río Lobos. Este día los vecinos suben en procesión hasta esta ermita acompañados de la música de los gaiteros.

Este año no habrá el gentío habitual de sus fiestas, celebrarán tan sólo la misa de una manera más privada con el aforo limitado al 50% como marca la ley y con todas las medidas de seguridad.

En este pueblo también es habitual celebrar los partidos de pelota en el frontón del pueblo, por allí han pasado profesionales de la pelota a mano y que han jugado en primera y segunda categoría, de hecho, su alcalde José Sebastián recuerda que “teníamos los partidos de pelota contratados desde enero al igual que las orquestas pero… esperemos también a ver qué pasa con los niños que han empezado ya el colegio”.

Y es que durante estas fiestas tampoco podía faltar la música de las orquestas y verbenas que amenizan la tarde y la noche y que además se celebra una de las noches el concurso de disfraces.

Hace años durante el tercer fin de semana de agosto se celebrarán también las Fiestas del Veraneante, se quitaba un día de las fiestas principales y en agosto había dos días de fiesta donde también se traían orquestas.

Otro de los habituales es el campeonato de guiñote, mus y brisca en el que se repartían distintos premios para los dos primeros clasificados. Tradiciones que se compaginaban mientras los más pequeños disfrutaban de una tarde hinchables.

En el paraje “El Cubillo” se celebra la tradicional caldereta popular que reúne en una comida a todos los vecinos del pueblo.

En agosto se celebraba también la carrera popular Santa María de las Hoyas que celebró su VI edición el pasado año dirigida a todas las edades y dividida en distintas categorías. El año pasado también se celebró con éxito un taller de galletas en el que los que más disfrutaron fueron los más pequeños y los jóvenes.

Actividades que durante el verano pasado se celebraron de todo los tipos, desde un taller de slime, masterclass de yoga, bolos, mercado artesanal, semana cultural, juegos y diversos talleres que durante el mes de agosto todos los vecinos podían disfrutar en los días previos a las fiestas.

Aún no se ha decidido ni se sabe cuánto dinero pueden destinar de lo que hubiesen sido las fiestas, su alcalde está a la espera de poder hablar con el secretario y ver cómo lo pueden destinar a otras obras del pueblo aunque aún es pronto para decidirlo.

Su alcalde también ha visto como en este pueblo durante este verano ha aumentado considerablemente la población y ahora de nuevo, con la llegada del mes de septiembre y el inicio del curso escolar toda esa gente se ha vuelto a la ciudad y como ocurre cada mes de septiembre el pueblo vuelve a estar más vacío.