El Gobierno anuncia bajadas de impuestos y ayudas para hacer frente al impacto de la guerra en Oriente Medio.

Las medidas buscan reducir y contener el precio del combustible
Las medidas buscan frenar la subida de la luz, el gas y los carburantes

El Gobierno de España ha aprobado un paquete de medidas económicas para reducir el impacto de la subida de los precios de la energía provocada por el conflicto en Oriente Medio. El plan, aprobado en un Consejo de Ministros extraordinario, incluye alrededor de 80 medidas y movilizará unos 5.000 millones de euros. La mayoría de estas medidas estarán en vigor hasta el 30 de junio, aunque podrían ampliarse si la situación continúa.

Entre las decisiones más importantes se encuentra la rebaja de impuestos en la electricidad, el gas y los carburantes, con el objetivo de reducir la factura energética de hogares y empresas. También se ha suspendido temporalmente el impuesto a la producción eléctrica para abaratar el precio de la luz.
Además, el Gobierno ha aprobado ayudas directas para los sectores más afectados por el aumento del precio del combustible, como transportistas, agricultores, ganaderos y pescadores, que recibirán una ayuda por cada litro de carburante.

Otra de las medidas es la reducción del impuesto de hidrocarburos al mínimo permitido por la Unión Europea, así como la limitación del precio máximo de la bombona de butano y del propano para evitar nuevas subidas.

El plan también incluye el refuerzo del bono social eléctrico para consumidores vulnerables, que mantendrán descuentos en la factura de la luz, y la prohibición de cortar los suministros básicos a estos hogares. Asimismo, se han aprobado ayudas para las industrias que consumen mucha electricidad, con el objetivo de reducir sus costes y mantener su competitividad.