Paradogicamente el proceso de estabilización de los funcionarios públicos ha agitado el funcionamiento de muchos ayuntamientos. Uno de los más perjudicados tras este cambio ha sido el de Quintanar de la Sierra, un municipio poco atractivo para quienes optan a nuevas plazas debido a su lejanía de las grandes capitales y a la complejidad del trabajo requerido dentro de un pueblo relativamente grande.
Para comenzar, uno de los hechos que más molesta en el consistorio quintanaro fue que la administración no diese la oportunidad a la anterior secretaria de revalidar su puesto. Para estos cambios "no han tenido en cuenta ni a los pueblos ni a los secretarios", argumenta Antonio Gil, alcalde de Quintanar.
Tras la forzada marcha de la anterior secretaria nadie optó al puesto, obligando a realizar un segundo proceso que sí tuvo adjudicatario. Sin embargo, el que debería haber tomado el relevo únicamente pasó por Quintanar para renunciar al puesto en favor de otra plaza obtenida en ADIF. Su marcha fue suplida por una secretaria interina que poco después solicito la baja laboral con previsión de extenderse en el tiempo a causa del embarazo. Desde entonces no se ha podido cubrir el puesto de secretario pese a iniciarse los plazos.
Mientras tanto, se ha contactado con la Diputación de Burgos y otras entidades locales para que alguno de sus secretarios municipales pudiesen ayudar en la labor momentaneamente. El mayor avance ha sido el poder ingresar las nóminas de los empleados gracias a la colaboración del secretario de Canicosa. Sin embargo, el resto de acciones diarias como el pago de facturas, la petición de subvenciones o la convocatoria de plenos están bloqueadas. "Es la pescadilla que se muerde la cola", explica el alcalde
Otra de las quejas por este problema burocrático reside en las necesarias actualizaciones de firmas con cada cambio de secretario. Proceso que se debe realizar en los bancos para lo que hay que esperar "nueve o diez días".
Antonio Gil lamenta este parón a la par que se pregunta "¿quién es el responsable?". Tras el proceso de estabilización muchos de los nuevos secretarios llegan desde otras partes de España y no conocen temas como la madera. Ante esta inédita situación el alcalde de Quintanar está cansado de solicitar ayuda: "aquí nadie se hace cargo de nada".
