Messi iguala a Klose y convierte el Mundial en una carrera contra el tiempo

Durante años, los 16 goles de Miroslav Klose en los Mundiales se miraron como una cima reservada a los grandes depredadores del área, una marca levantada con paciencia, eficacia y una precisión muy alemana. Ahora, Lionel Messi ha vuelto a mover los límites. En el debut de Argentina ante Argelia, el capitán firmó tres goles, lideró el 3 a 0 de la campeona del mundo y alcanzó la misma cifra que el delantero alemán.

Una noche que cambia la tabla histórica

Lo llamativo no es solo que Messi haya llegado al récord, sino la manera en que Messi llegó hasta él. Un triplete en un debut mundialista, con 38 años, en su sexto Mundial y justo cuando cada partido suyo empieza a tener ese aire de última función. A estas alturas, casi nadie espera que Messi juegue como en 2012, pero sigue teniendo algo más difícil de encontrar que la velocidad, esa lectura privilegiada de los momentos que separa a los grandes jugadores de las leyendas.

Argentina necesitaba entrar en el torneo con autoridad, reforzar su peso como vigente campeona y confirmar por qué seguía ocupando un lugar destacado en los pronósticos Mundial 2026. Lo consiguió alrededor de su capitán, con una actuación sólida que tuvo mucho más valor que un simple estreno convincente. Defender una corona siempre exige carácter, y el recuerdo de Qatar 2022 todavía acompañaba al equipo, con aquella derrota inicial ante Arabia Saudí que terminó convertida en una anécdota gloriosa dentro del camino hacia el título.

 

Klose ya no está solo en la cima

Klose sigue siendo una figura peculiar dentro de esta historia. No fue un futbolista de vídeos infinitos ni de regates para redes sociales, pero su relación con el gol mundialista fue casi perfecta. Aparecía, remataba, castigaba y seguía adelante. Por eso su récord de 16 tantos tenía un valor especial.

Messi ha llegado por otro camino. Ha sido creador, finalizador, líder, lanzador de penaltis, asistente y refugio emocional de Argentina. Su empate con Klose no borra esa diferencia de estilos, la agranda. Porque alcanzar la misma cifra desde una posición menos centrada en el remate habla de una dimensión futbolística distinta.

Si lo supera, la imagen será difícil de discutir. El jugador que durante buena parte de su carrera tuvo que escuchar que le faltaba un Mundial podría acabar como máximo goleador histórico del torneo masculino, una posibilidad que gana peso en los próximos partidos donde Argentina parte como favorita y donde incluso el interés por las apuestas Jordania - Argentina queda ligado a la opción de que Messi deje atrás a Klose.

Mbappé acelera la persecución

Kylian Mbappé también marcó en su estreno, y por partida doble, en la victoria de Francia ante Senegal. Con esos goles llegó a 14 tantos en Mundiales, apenas dos por debajo de Messi y Klose.

Ahí aparece la otra lectura del asunto. Messi juega contra el calendario, Mbappé juega con el calendario a favor. El francés tiene 27 años, una selección preparada para competir hasta el final y una relación con la Copa del Mundo que empieza a parecer casi abusiva. Campeón en 2018, protagonista en la final de 2022 y de nuevo goleador en 2026. La sensación es que, salvo lesión o derrumbe inesperado, acabará peleando ese récord hasta donde quiera llevarlo.

De momento, Messi ya ha hecho lo que parecía reservado para una despedida de película. Ha igualado a Klose, ha encendido a Argentina y ha puesto a Mbappé a correr detrás. Lo que venga después dependerá de los partidos, del físico y de esa cuota de azar que siempre guarda un Mundial. Pero la escena inicial ya merece sitio propio en la historia.

#apuestas