Gall sentencia la Vuelta a Burgos en una exhibición de Pellizzari en las Lagunas de Neila
La ronda burgalesa puso el broche a cinco días de competición con una de las estampas más reconocibles del ciclismo en la provincia. Las rampas de las Lagunas de Neila fueron, un año más, el escenario elegido para decidir una carrera que llegó a su última jornada con todo por resolver y con los principales aspirantes obligados a medir sus fuerzas hasta el último kilómetro.
Desde el inicio, la etapa estuvo marcada por el ritmo elevado y los continuos intentos de romper la disciplina del pelotón. El grupo llegó incluso a fragmentarse en los primeros compases, aunque la carrera volvió a reagruparse antes de que se sucedieran las ofensivas en busca de una fuga que tardó en consolidarse.
Pasado el ecuador de la jornada se formó finalmente un grupo numeroso en cabeza, al que se fueron sumando nuevos corredores. Entre ellos estaba Lennart Jasch, uno de los hombres que podía poner en peligro el liderato de Gall, lo que obligó al pelotón a mantener la vigilancia y a controlar las diferencias.
La selección fue progresiva a medida que avanzaba la etapa. La fuga perdió efectivos y terminó reducida a un pequeño grupo en el que Kevin Vermaerke, Gianmarco Garofoli y Vincenzo Albanese tomaron protagonismo. Posteriormente, Vermaerke se quedó al frente y recibió la compañía de Pavel Sivakov y Diels Driessen, aunque la ventaja sobre el grupo de favoritos nunca llegó a ser definitiva.
Driessen fue el último superviviente de la escapada y llegó a soñar con la victoria hasta las inmediaciones de Neila. El pelotón aceleró en los últimos kilómetros y acabó neutralizándolo cuando apenas quedaban tres kilómetros para alcanzar la línea de meta.
Fue entonces cuando la Vuelta a Burgos entró en su fase decisiva. Las primeras rampas de las Lagunas de Neila provocaron los movimientos entre los candidatos a la general y obligaron a Gall a responder a las aceleraciones de sus rivales. Giulio Ciccone y Oscar Onley fueron algunos de los primeros en probar fortuna, mientras Pellizzari se mantenía atento a los movimientos.
También Pablo Torres intentó romper el grupo de favoritos. El español consiguió abrir un pequeño hueco y Pellizzari fue el único capaz de seguirle. El italiano, sin embargo, tenía todavía una marcha más y terminó marchándose en solitario para afrontar los últimos metros con la victoria al alcance.
Pellizzari completó así una actuación sobresaliente en el puerto burgalés y levantó los brazos en las Lagunas de Neila. Por detrás, Oscar Onley fue segundo y Felix Gall tercero, un resultado suficiente para que el austríaco mantuviera el liderato y certificara el triunfo final en la Vuelta a Burgos 2026.
Giulio Pellizzari, ganador de la etapa
P: Enhorabuena, Giulio. ¿Qué significa para ti conseguir una victoria en un escenario tan emblemático como Lagunas de Neila?
GP: Sí, para mí es algo increíble. Tuve al equipo siempre conmigo, incluso cuando me faltaban fuerzas en las piernas. Hoy lo dimos todo para ganar esta etapa. Estoy muy orgulloso de mi equipo; lo que hicieron por mí es una locura. Es una subida durísima.
P: La subida final ha sido durísima. ¿En qué momento has sentido que tenías las piernas para atacar e ir a por la victoria?
GP: Bueno, estaba bastante cansado al pie de la subida, pero nunca dejé de creer que tenía que hacer algo por mi equipo. Además, yo ya estaba fuera de la lucha por la general, así que ellos se vigilaban entre sí y aproveché el momento para atacar. Y luego disfruté de los últimos 400 metros.
P: Terminar la Vuelta a Burgos ganando la etapa reina es una gran señal. ¿Qué sensaciones te deja esta carrera de cara a tus próximos objetivos?
GP: Sí, la verdad es que ha sido una semana fantástica para nosotros. Vivimos momentos muy divertidos con el equipo. Era mi primera carrera tras un largo parón después del Giro. No me sentía del todo bien, pero nunca dejé de creer en mi equipo ni en mí mismo.
Felix Gall, ganador de la Vuelta a Burgos 2026
P: Enhorabuena por llevarte la general, Felix. Ayer nos dijiste que hoy podía ser un buen día para ti, que confiabas en estar tan fuerte como en la tercera etapa. Podríamos decir que ha sido así.
FG: Sí, tal como se esperaba, hoy volvió a haber una gran batalla; fue una etapa durísima y… bueno, estoy muy contento, es mi primera victoria en la general. Hice un buen bloque de entrenamiento en altitud y vine directamente aquí; sin duda he ganado mucha confianza esta semana. Ahora tendré unos días tranquilos en casa y luego ya podré volver a competir.
P: ¿Cómo ha sido la gestión de carrera en los últimos tramos de subida?
FG: No me sentí tan bien como en la tercera etapa. Además, claro, Óscar y Giulio son dos corredores muy fuertes, así que sabía que sería una lucha dura. Creo que me vino bien que Giulio atacara y que se agotaran las bonificaciones, porque veía difícil distanciarme de los demás; así que intenté aprovechar eso a mí favor y me alegra que haya salido bien.
P: ¿Es la primera vez que subes Neila en una carrera? ¿Qué te ha parecido?
FG: Es una subida durísima. Además, el firme es algo irregular, lo que creo que lo hace más difícil; ya es empinada de por sí, y con ese tipo de superficie se convierte en una subida brutal, de esas que creo que solo encuentras en España.