Juan Carlos Lavilla muestra en Navaleno los secretos de la alta pastelería

El maestro pastelero soriano ofreció un showcooking en el que combinó técnica, creatividad e ingredientes sorprendentes para elaborar originales postres en miniatura

El Centro de la Asociación La Raíz de Navaleno acogió el pasado 28 de julio un showcooking de alta pastelería a cargo del maestro pastelero Juan Carlos Lavilla, una actividad organizada por el Ayuntamiento de Navaleno que reunió a numerosos aficionados a la repostería.
Lavilla, al frente del obrador Tres Chocolates de Ágreda (Soria), es uno de los pasteleros más reconocidos de Castilla y León por su apuesta por la innovación. Su trayectoria está especialmente ligada a la pastelería micológica, siendo pionero en la elaboración de postres con ingredientes como el boletus y otras setas, además de participar habitualmente en congresos gastronómicos, ferias y jornadas micológicas de toda España.
Su propuesta gastronómica parte de una idea clara: poner en valor los productos del territorio y demostrar que la cocina dulce puede ir mucho más allá de los ingredientes tradicionales. A través de sus creaciones, Lavilla busca sorprender al comensal jugando con sabores, texturas y contrastes, incorporando productos ligados al entorno natural y reivindicando la riqueza gastronómica de Castilla y León. Una filosofía que encajó especialmente bien en Navaleno, en pleno corazón de una comarca donde la micología y los productos del bosque forman parte de su identidad

crema pastelera
La demostración comenzó con la explicación de una de las herramientas básicas del oficio: la manga pastelera. A continuación, el pastelero elaboró una crema pastelera sin huevo, una receta que sorprendió a los asistentes. Explicó que la propia materia grasa de la nata permite obtener una textura cremosa sin necesidad de utilizar huevos. Para ello dividió la nata en dos partes: una se calentó con azúcar, una pizca de sal, vainilla y colorante, mientras que la otra se mezcló en frío con maicena. Tras unir ambas preparaciones y trabajarlas con una varilla, obtuvo una crema lista para utilizar en distintas elaboraciones.

tartaletas, cucuruchos y milhojas
Con esa base preparó varias propuestas de pastelería en miniatura. Entre ellas destacaron unas tartaletas decoradas con nueces y crumble de chocolate, otra versión con patatas fritas, nubes de frambuesa y mango, además de unos cucuruchos de chocolate rellenos de crema Lotus y galleta triturada. También elaboró unas milhojas con crema pastelera y crema de pistacho, decoradas con una galleta de chocolate y pipas de girasol.
Durante el taller insistió en que "con cualquier ingrediente se pueden hacer pasteles; no hay excusas", una filosofía que quedó reflejada en el postre de boletus que también preparó durante la sesión. Con esta elaboración volvió a demostrar las posibilidades de un producto tan representativo de los montes de Pinares, convirtiéndolo en el protagonista de un postre de alta repostería.
El showcooking concluyó con la degustación de las elaboraciones y un animado intercambio de preguntas entre el público y el maestro pastelero, que compartió numerosos consejos y técnicas para que los asistentes pudieran poner en práctica en casa algunas de las recetas aprendidas. Una actividad que volvió a demostrar que la gastronomía también encuentra un espacio destacado dentro de la programación cultural del verano en Navaleno.