Confirman que hay una propuesta sobre la mesa “que se está estudiando” para gestionar las diferentes opciones que tiene el Comunero

Revenga, un lugar de posibilidades infinitas que se impulsará aún más este otoño

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Es la comarca natural de Pinares un lugar donde el tiempo parece detenerse permitiendo un viaje de la mano de increíbles experiencias con la naturaleza como principal protagonista. Uno de los lugares donde hacer parada es sin duda el Comunero de Revenga, un lugar mágico lleno de sorpresas históricas a ras de suelo y repleto de alternativas.

Una de estas sorpresas es la Casa de la Madera, un edificio que no deja a nadie indiferente y que fue inaugurado en 2008 como una iniciativa pionera en España en materia de dinamización y puesta en valor multifuncional de un espacio forestal, o lo que viene siendo lo mismo, se hizo con el objetivo de crear un museo vivo del propio bosque. Hoy, después de trece años, este enclave no ha dejado por un instante de perder su esencia y presenta un otoño con muchas opciones de cara a potenciar y completar aún más la oferta de este espacio como es el Comunero de Revenga en todo su conjunto.

Miguel González es una de las personas, junto a Rut Casañas, que gestiona a través de la empresa Crocus S.C. Desde su propia experiencia habla sobre cómo ha afectado la pandemia en el funcionamiento normal de este centro. “Aunque este 2021 hemos recibido muchos más visitantes que el año pasado, todavía no hemos llegado a la afluencia normal previa a la crisis. Todo esto supone a día de hoy un descenso del 30-40% en el número total de visitas respecto al nivel previo a la crisis”, explica.

El mayor porcentaje de los visitantes que llegan son procedentes de la provincia de Burgos. “Aproximadamente el 40% de las visitas vienen de la provincia de Burgos. Sumando el resto de provincias de Castilla y León, suponen algo más del 50% del total. Algo más del 2% son extranjeros y el resto vienen de otras comunidades españolas. Las autonomías con mayor número de visitantes suelen ser, por este orden: Madrid, País Vasco y Cataluña”, añade Miguel.

La Casa de la Madera abre todos los fines de semana del año, a excepción de enero y los últimos dos o tres fines de semana de diciembre. “Nuestro horario hasta fin de año es octubre: viernes, sábados, domingos y festivos de 11:00 a 19:00; noviembre y diciembre: viernes, sábados, domingos y festivos, de 10:00 a 18:00 horas”.

MICOLOGÍA Y ARTE

La Casa de la Madera ha comenzado un otoño con numerosas alternativas para estas próximas semanas. La más cercana es la exposición micológica que tendrá lugar este fin de semana, 9 y 10 de octubre. Además, varias exposiciones temporales: una bajo el título ‘Homenajes’, de José Colinas Carro, leonés afincado en Asturias, que nos presenta cuatro obras de gran formato, en las que homenajea a varios de sus admirados pintores, como Vermeer, Botero o el Greco. Además, el visitante podrá disfrutar de una exposición de objetos tallados en madera de sabina, del artesano soriano Carlos Barrios. José Antonio Ines, antiguo párroco de Vinuesa, presta su colección personal de obras de este artesano de la madera, que tiene su taller en Salduero.

Siguen también activos los juegos de búsqueda de objetos: ‘Pelendocaching’ y ‘Pelendocaching II’, que permiten a los jugadores conocer de forma lúdica los lugares más emblemáticos del Comunero de Revenga, a la vez que aprenden sobre los modos de vida y costumbres de los antiguos pobladores de Revenga. Para los jugadores más osados, se oferta un juego de escape, llamado Der Befreier (el rescatador), ideado para 2-4 jugadores, y que funciona con reservas, vía teléfono o al correo electrónico de la Casa de la Madera. Con fechas por determinar, se oferta también alguna actividad de voluntariado ambiental.

A estas muestra temporales y actividades se le unen las muestras permanentes que a propia Casa alberga en su interior. 

EL BAR-RESTAURANTE Y SU GESTIÓN

Ramiro Ibáñez, Montse Ibáñez y José Luis Vázquez son los alcaldes de los pueblos de Canicosa, Quintanar y Regumiel y quienes trabajan por impulsar este espacio que es de su jurisprudencia. Desde septiembre de 2019 el bar-restaurante y albergue de Revenga se encuentra cerrado y es uno de los temas que más preocupan a los alcaldes, puesto que suponía un lugar para completar la oferta turística de Revenga. En mayo se lanzó un concurso de ideas para relanzar este espacio pero la búsqueda de gestor aún continúa.

Las Aulas de la Naturaleza son otro de los proyectos importantes del Comunero. Se destinarán a la llegada de colegios, empresas y colectivos y se encuentran a día de hoy también cerradas a expensas de una propuesta “seria y con previsiones de gestión para un corto largo plazo”, explica el alcalde de la población capitulante, Ramiro Ibáñez. “Lo que intentamos es poner en marcha todo el complejo en su conjunto, aunque no descartamos ninguna posibilidad de forma individualizada. Pero sí es cierto que nos gustaría más que fuese una sola empresa la que gestionara todas las opciones de Revenga, desde el bar hasta las aulas de la naturaleza”, añade.

Asegura Ibáñez que ya “existe una propuesta encima de la mesa que acaba de llegar y que se está estudiando, de la cual daré toda la información oportuna en el próximo pleno que tengamos. Por el momento solo hay esto, pero como decía no estamos cerrados a nuevas iniciativas. Eso sí, deben ser serias y con proyección de futuro para que Revenga sea un elemento de dinamización y de creación de empleo”, explica el edil.

Una de las atracciones de Revenga que prácticamente se ha dado por perdida es el parque de tirolinas ‘Pino a Pino’, una instalación que llegó a recibir miles de visitantes durante sus años de auge, pero que ahora ni se usa ni tiene futuro por su peligrosidad ante la falta de mantenimiento. Se encuentra cerrado desde 2018 y su reapertura es ya una utopía, porque no solo las estructuras están en mal estado, también los pinos que las sujetan no dan la seguridad pertinente para sujetarlas.

LO QUE DEJA EL VERANO

Revenga ha sido este verano el epicentro de las excavaciones arqueológicas acogiendo en agosto a un equipo de investigadores. Entre ellos Karen Álvaro, la directora de estos trabajos que arrancaron en 2014 y que les llevará a seguir estudiando este lugar hasta 2025 realizando trabajos destinados a excavar, investigar y poner en valor el extenso poblado que rodeaba la necrópolis de sepulturas rupestres.

Explica Karen Álvaro que durante este verano se trabajó “por un lado, en el sector norte se excavaron algunos de los niveles superiores relacionados con las fases más tardías del poblado, previas a su abandono. El hallazgo de algunos derrumbes nos permite identificar la existencia de algunas estructuras de hábitat o cabañas con zócalo de piedra y cimientos tallados en la roca madre arenisca desconocidas hasta el momento. Los trabajos de este año nos confirman la interpretación que tenemos para la aldea de Revenga de dos fases bien definidas: el origen de la aldea durante el siglo V, cuando se organiza el poblado a partir de casas circulares que denominamos cabañas; y una segunda fase a partir del siglo VIII cuando se produce una profunda remodelación del poblado donde se construyen casas cuadradas y rectangulares y se incorpora la iglesia y el cementerio, en un proceso de cristianización del territorio”.

Por otro lado, en un sector algo más al sur, “se completó la excavación de los niveles de ocupación más antiguos, marcados en este sector por una intensa actividad productiva que parece corresponder con un momento de transformación profunda del poblado a partir del siglo VIII. Este área de trabajo aún se encuentra en pleno estudio, ya que las estructuras de producción requieren de un trabajo minucioso y complicado”, señala Karen. Ahora, los investigadores realizarán las tareas de interpretación de la información, el inventario y estudio de los materiales arqueológicos recuperados y elaborarán una memoria técnica.