La catedral de Burgos acoge la exposición inédita 'Picasso. Raíces bíblicas', una visión del evangelio según el pintor malagueño
La sala Beato Valentín Palencia de la Catedral de Burgos acoge desde esta semana la exposición “Picasso. Raíces bíblicas”, una muestra inédita que reúne 44 obras de Pablo Picasso y que explora las influencias bíblicas y cristianas presentes en la producción del artista malagueño.La exposición fue inaugurada el pasado lunes en un acto presidido por Reina Sofía de España, en el que también participaron el cardenal José Tolentino de Mendonça, prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación de la Santa Sede, y Bernard Ruiz-Picasso, nieto del pintor y presidente —junto a su esposa, Almine Rech— de la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte (FABA). La iniciativa está organizada por la archidiócesis de Burgos, el Cabildo Metropolitano, la Fundación FABA y la Fundación Consulado del Mar de Burgos, con el patrocinio de diversas entidades.
Durante el acto de inauguración, diversas autoridades civiles, religiosas e institucionales acompañaron la apertura de la muestra, entre ellas representantes de la Junta de Castilla y León, del Ayuntamiento de Burgos y de la Diputación Provincial, así como miembros del ámbito cultural y empresarial.
El arzobispo de Burgos, Mario Iceta Gavicagogeascoa, subrayó que la exposición supone un nuevo paso en el histórico diálogo entre la catedral y la cultura. En su intervención destacó que el templo burgalés, desde su origen medieval, ha incorporado a lo largo de los siglos diferentes estilos artísticos, manteniéndose como un “organismo vivo” abierto también al arte contemporáneo. En este sentido, señaló que la presencia de la obra de Picasso en la Catedral permitirá profundizar en nuevas lecturas sobre las raíces bíblicas y simbólicas presentes en su producción.
Por su parte, Bernard Ruiz-Picasso recordó que su abuelo “se alimentaba del pasado y de sus propios orígenes para crear un presente abierto al futuro”. Asimismo, destacó que con el paso del tiempo resulta posible reinterpretar la obra del artista desde nuevas perspectivas, entre ellas su dimensión espiritual y simbólica, a menudo menos explorada.La muestra tiene además un significado especial para la familia Ruiz-Picasso, ya que el pintor visitó la Catedral de Burgos de forma discreta en 1936, acompañado de su esposa y su hijo, durante la que sería su última visita a España.
El cardenal José Tolentino de Mendonça destacó durante la inauguración que, medio siglo después de su muerte, una de las dimensiones menos estudiadas del artista es su relación con la trascendencia. Aunque Picasso se declarara sin fe, el cardenal señaló que el imaginario bíblico y cristiano formó parte del sustrato simbólico de su obra, presente en temas como la maternidad, el sufrimiento humano o la esperanza. Comisariada por Paloma Alarcó, conservadora jefe de Pintura Moderna del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, la exposición se articula en seis capítulos que ponen en diálogo la obra del artista con la iconografía del arte cristiano. A través de este recorrido se muestra cómo Picasso reinterpretó motivos tradicionales para integrarlos en su propio lenguaje artístico y en narrativas profundamente humanas.
Entre las obras destacadas figura Maternidad (1921), en la que el pintor retrata a su esposa Olga Khokhlova junto a su hijo Paulo. La pieza, elegida como imagen principal de la exposición, evoca la iconografía clásica de la Sagrada Familia desde una perspectiva íntima y personal.
La muestra propone así una mirada renovada sobre el legado del artista, explorando las resonancias bíblicas que atraviesan su obra y el diálogo posible entre arte contemporáneo, tradición cultural y reflexión espiritual.
“Picasso. Raíces bíblicas” podrá visitarse en la sala Beato Valentín Palencia de la Catedral de Burgos hasta el 29 de junio de 2026, de lunes a domingo en horario de 9:30 a 18:45 horas.