Club Madera, iniciativa liderada por Cesefor, construye en Madrid un pabellón divulgativo sobre construcción
Los días 20 y 21 de marzo Madrid acoge la celebración del Día Internacional de los Bosques, que este año tiene por lema “Bosques y economías” para poner de relieve el papel esencial de los bosques como motor de la prosperidad económica, y que va mucho más allá de los ingresos y los puestos de trabajo derivados de la producción forestal y el comercio de materias primas renovables y alimentos. En esta edición se subraya que los bosques también sostienen la agricultura familiar y comunitaria, mejoran la productividad agrícola y salvaguardan la salud de las cuencas hidrográficas.
En este contexto, Cesefor participa en la organización de la efeméride, no solo como entidad coorganizadora junto a la Comunidad de Madrid y al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, sino también mostrando su trayectoria y experiencia construyendo el “Pabellón Viajero Club Madera”, que está siendo levantado por los profesionales que integran Maderaula, el brazo formativo de Club Madera, iniciativa liderada por Cesefor.
La ciudadanía madrileña podrá visitar el sábado 21 de marzo este edificio en la explanada del Puente del Rey y también estará accesible al público el domingo 22 y lunes 23.
Además de integrantes de la línea de Construcción con Madera de Cesefor, la celebración también contará el viernes 20 con el responsable de esta área, Edgar Lafuente, que intervendrá en la mesa ‘Economía del cambio climático y capital natural’ y del director de Cesefor, Pablo Sabín, que participará en el acto institucional público del sábado 21, interviniendo en la inauguración.
Se trata de una construcción que responde a un diseño en colaboración con Waugh Thistleton Architects, estudio con una prestigiosa trayectoria en el ámbito de la arquitectura con madera. La estructura es una demostración de la viabilidad técnica, económica y ambiental de la madera en la arquitectura contemporánea. Asimismo, la solución constructiva evidencia el potencial de la madera como sumidero de carbono en el entorno construido, contribuyendo al almacenamiento de carbono biogénico y a la reducción de la huella climática del sector de la edificación.