Montenegro de Cameros se prepara para honrar a su patrona Santa Isabel en cuatro días de fiesta, del 1 al 4 de julio
Existe algo que hace especiales las fiestas de los pueblos pequeños. Más allá de los actos programados, son jornadas marcadas por los reencuentros y por el empeño de mantener vivas unas tradiciones que pasan de generación en generación. Así sucede cada verano en Montenegro de Cameros, donde las fiestas de Santa Isabel vuelven a reunir a vecinos, familiares y amigos en torno a una de las celebraciones más esperadas del año.
Del 1 al 4 de julio, la localidad serrana celebrará cuatro días de festejos en honor a su patrona. El acto principal tendrá lugar el jueves 2 de julio con la tradicional procesión por las calles del municipio, acompañada por la exhibición de trajes serranos y la posterior misa solemne en honor a Santa Isabel. Un momento especialmente emotivo para los habitantes de un pueblo que durante estas fechas multiplica su población habitual.
Junto a los actos religiosos, el programa vuelve a apostar por algunas de las citas más populares. La macarronada del miércoles abrirá las actividades gastronómicas, que continuarán con el concurso de tortillas del jueves, la chocolatada del viernes y la gran caldereta popular del sábado, uno de los momentos de mayor convivencia de todo el fin de semana.
Como es habitual, las actividades para todas las edades tendrán también un peso destacado en el programa. El parque infantil, los juegos y cucañas, el torneo de futbolín o los concursos de disfraces contribuirán a que pequeños y mayores encuentren su espacio durante unos festejos concebidos como un punto de encuentro para toda la comunidad, especialmente para las numerosas familias que aprovechan estas fechas para regresar al pueblo.
Tampoco faltará el deporte, con la celebración de un partido profesional de pelota mano el jueves por la tarde, ni la música, que volverá a ser protagonista durante las noches festivas. Las actuaciones y verbenas de 'Tremendo Show', 'Kapitana' y 'Caramelo' pondrán ritmo a unas fiestas que, una vez más, convertirán a Montenegro de Cameros en punto de encuentro para varias generaciones unidas por el recuerdo, la amistad y el orgullo de pertenencia a su pueblo.