Pascual Marín expone en Aranda su proyecto fotográfico a los largo de un cuarto de siglo sobre identidad y tradiciones
La Casa de Cultura de Aranda de Duero acoge hasta el 19 de marzo la exposición “Paisajes Humanos, una amplia retrospectiva del fotógrafo soriano Pascual Marín Marina que reúne más de dos décadas de trabajo centrado en la tradición, la identidad y el patrimonio cultural.
La muestra ha sido presentada esta mañana por el concejal de Cultura y Juventud, José Antonio Fuertes, junto al propio autor. Durante el acto, el edil destacó la importancia de promover iniciativas culturales que mantengan vivo el vínculo con las raíces y el folclore castellano. En este sentido, agradeció especialmente la colaboración de la Escuela Municipal de Folclore, cuya implicación ha sido clave para que esta exposición pueda verse en la capital ribereña.
Más de 25 años de trabajo en un proyecto fotográfico
Por su parte, Pascual Marín explicó que esta exposición es el resultado de un proyecto fotográfico desarrollado a lo largo de más de 25 años de investigación y creación, aunque aseguró que su trabajo continúa evolucionando.
El fotógrafo relató que la idea de reunir una retrospectiva de su trayectoria surgió en 2025, cuando el Ministerio de Cultura le invitó a participar en un festival internacional de indumentaria tradicional celebrado en Zamora. Aquella invitación le llevó a revisar buena parte de su archivo y a seleccionar imágenes pertenecientes al proyecto al que más tiempo ha dedicado.
“Es un proyecto vital que no va a terminar hasta que yo fallezca”, afirmó el autor durante la presentación. “Llevo más de 25 años trabajando en él y más de 30 años dedicándome a la fotografía, así que de alguna forma sigue creciendo con el paso del tiempo”.
Series fotográficas que recorren diferentes territorios
La exposición permite recorrer varias de las series más representativas del trabajo de Marín, muchas de ellas de carácter etnográfico.
Una de las más destacadas es “Memoria”, un proyecto centrado en la provincia de León en el que el fotógrafo documenta tradiciones, indumentarias y escenas vinculadas a la cultura popular. Este trabajo ha sido reconocido en dos ocasiones con el Premio Castilla y León, lo que consolidó al autor como uno de los fotógrafos más relevantes en el ámbito de la fotografía etnográfica contemporánea. Otra de las secciones de la muestra es “Orígenes”, una serie que conecta con la propia historia personal del autor, nacido en la provincia de Soria. En estas imágenes aparecen diferentes celebraciones tradicionales, como la festividad de San Pascual o el carnaval de la localidad soriana de Espejón, un municipio que históricamente estuvo vinculado a la provincia de Burgos y que conserva numerosas manifestaciones de cultura popular.
Un proyecto nacido durante su estancia en Perú
El recorrido también incluye la serie “Tocando el cielo”, un proyecto que Marín desarrolló durante los cinco años que vivió en Perú por motivos laborales. Durante ese periodo recorrió diferentes países de Latinoamérica realizando un extenso trabajo fotográfico que supera las 500 imágenes.
En Aranda se presenta solo una pequeña selección de ese proyecto. El título, explicó el fotógrafo, procede de una canción popular de la región peruana de Cajamarca.
Fotografías recientes del patrimonio cultural
La exposición incorpora además imágenes muy recientes tomadas en la provincia de Burgos, algunas de ellas realizadas durante los carnavales celebrados este mismo año en localidades como Hacinas o Mecerreyes. También se incluyen fotografías relacionadas con diferentes tradiciones de la Ribera del Duero.
Estas imágenes forman parte de una nueva serie titulada “Inmaterial”, centrada en el patrimonio cultural intangible que aún se conserva en distintos puntos de España y que, según explicó el autor, busca documentar celebraciones, rituales y tradiciones que siguen transmitiéndose de generación en generación. Uno de los rasgos más característicos del trabajo de Pascual Marín es su apuesta por la fotografía en blanco y negro y por el uso de grandes formatos, una elección estética que refuerza el carácter atemporal de sus imágenes. El fotógrafo explicó que en sus composiciones intenta evitar cualquier elemento contemporáneo que permita situar la escena en un momento concreto del tiempo. De esta manera, el espectador puede percibir las fotografías como escenas que podrían pertenecer tanto al pasado como al presente.“Intento que en la imagen no aparezca nada que delate el momento en el que se hizo, para que quien la vea no sepa si es una foto tomada hace setenta años o ayer”, señaló.
Indumentaria tradicional que acompaña a la exposición
La muestra se completa con una pequeña exposición de indumentaria tradicional, que acompaña a las fotografías y permite contextualizar mejor las escenas retratadas.
En esta parte de la exposición han colaborado el colectivo burgalés Arbayal y la asociación soriana El Brezo de Espejón, que han cedido varios trajes representativos. Entre ellos se pueden ver vestimentas tradicionales de boda de Aranda de Duero, indumentaria vinculada al carnaval soriano o trajes propios de la sierra de la Demanda.