El municipio burgalés de Huerta de Rey acogió el pasado 2 de abril la presentación oficial de la sexta edición del festival de cortometrajes Ponme un corto 26, organizado por Kika Kills Producciones junto con el Ayuntamiento. Las proyecciones de esta edición se llevarán a cabo los días 27, 28, 29 de agosto y el 4 y 6 de septiembre, siendo la gala de clausura y entrega de premios el 26 de septiembre.
La temática central de este año, estará dedicada a la película Rocky, coincidiendo con el 50 aniversario de su estreno. Esta temática servirá como eje inspirador para la programación y el espíritu del festival, conectando el mundo del cortometraje con una de las historias más reconocibles del cine contemporáneo. El festival mantiene su vocación internacional y abierta, permitiendo la participación de cineastas de cualquier país y consolidando Huerta de Rey como un punto de encuentro para la creatividad audiovisual. Las obras presentadas podrán ser ficción, documental o animación, teniendo una duración máxima de 20 minutos. El plazo de inscripción es hasta el 15 de julio.
En cuanto a su estructura, Ponme un corto 26 se organiza en varias secciones diferenciadas. La Sección Oficial reúne los cortometrajes principales a concurso, que representan la base del certamen y su escaparate más amplio. Junto a ella, se mantiene la sección “Los 90”, centrada en piezas muy breves de hasta dos minutos, pensada para formatos más experimentales y directos.
Otra de las categorías destacadas es la Sección Local, destinada a dar visibilidad a creadores vinculados al entorno de Huerta de Rey y su comarca, reforzando así el vínculo del festival con el territorio. Además esta sección tiene un plazo de inscripción más amplio, hasta el 23 de agosto. Otros de los galardones más destacados son aquellos que dan pase directo a otros festivales como el de Salas, Festival Cineco de Elche o el Puebla film Festival. Con esta nueva edición, Ponme un corto continúa afianzando su crecimiento como evento cultural, combinando cine independiente, participación ciudadana y dinamización del medio rural. La elección de Rocky como temática central añade un componente simbólico que encaja con la filosofía del festival: la idea de esfuerzo, perseverancia y pasión por contar historias a través del cine.
