John Fitzgerald Kennedy , un auténtico faro de luz en medio de la sombra y la mediocridad
Decía con enorme acierto Jhon F. Kennedy que el hombre tiene la obligación de establecer un final para la guerra. Porque de no ser así será esta la que establecerá un final para la humanidad. Tenía toda la razón. Su predicción, atendiendo a lo que sucede ahora mismo en nuestro desquiciado mundo, está a punto de cumplirse. Estados Unidos e Israel, dirigidos por dos enfermos e incompetentes como son Trump y Netanyahu han detonado una nueva guerra a todas luces ilegal que está poniendo en jaque nó solo a sus propias naciones y a la sucesora del imperio persa, sino también al resto del mundo que comienza a entender que, de no terminar el conflicto pronto, podría vivir una nueva crisis económica y social sin precedentes. Estados Unidos, aquella superpotencia que decidió en gran medida la derrota de los nazis en la Segunda Guerra Mundial, ha dejado de ser un referente social y democrático para el resto de las naciones de este planeta llamado Tierra. Donald Trump, su presidente, es sin duda alguna, un dictador en toda regla que se aprovecha de los resquicios legales, judiciales y económicos de una de las democracias más antiguas del mundo para hacer literalmente "lo que le sale de los cojones". Si además nos da por mirar un poquito más allá nos daremos cuenta de que nuestro mundo está realmente vendido siempre al mejor postor. Rusia no deja de ser también una dictadura y China, aunque muestre apariencia de apertura, a nivel político es otro país con escasas garantías democráticas. Europa, que siempre fue el alma de la cultura, de la historia y de los derechos sociales y democráticos parece cada día que pasa un prostíbulo donde se vende y se compra todo al mejor precio. Por eso hoy en día necesitamos más que nunca referentes. Líderes que estén dispuestos a darlo todo por regresar a un mundo más libre, más justo, más democrático y más igualitario. Referentes como Jhon F Kennedy, que para muchos es sin duda alguna el presidente más popular y querido de los Estados Unidos. Murió asesinado el 22 de noviembre de 1963 por un disparo en Dallas televisado además para todo el país. A día de hoy siguen quedando muchas dudas sobre su muerte. Kennedy fue un faro infinito de luz en una época oscura, muy parecida a esta. Necesitamos esos faros de luz, líderes que aporten paz, serenidad y equilibrio. Líderes como tú. ¿Estas preparado?...