Pito, pito, gorgorito

Es común en las personas mayores volver la vista atrás y remover en la memoria cualquier tiempo pasado porque, a nuestro parecer, como diría el poeta Jorge Manrique, siempre fue mejor.

 Este retroceso en los recuerdos nos lleva a recobrar la huella de nuestras retahílas y juegos infantiles, que es mucho decir. Era la plaza de los pueblos el lugar donde todos los niños, en las pausas de los deberes domésticos y demás quehaceres, nos concentrábamos para, entre otras chanzas y divertimientos, jugar a “echar suertes”. El “mandón” nos ubicaba en un corro e iniciaba la cantinela para la elección del “ganador”. Y se cantaba la letanía:”Pito, pito, gorgorito. ¿Dónde vas tú tan bonito? A la era verdadera. Pim, pam, pum, ¡Fuera!”. Y se apuntaba con el dedo al niño eliminado para el mando y, con ello, la posibilidad de elegir otros juegos. Y así hasta llegar a ese ganador final que ejercería su poder autoritario en otras chanzas y ardides. No podíamos imaginar entonces que en una sola generación, el “Pim, Pam,Pum, ¡Fuera!” señalara a cada uno de los pueblos vacíos de vida y de futuro. Y como dice el dicho popular referido al abandono, nos “cagó la vaca”. Y así fuimos emigrando a otros lugares urbanitas ajenos al pueblo que nos vio nacer, al encuentro del camino donde tejer nuestra propia  existencia. El “Pito gorgorito” de la retahíla sabíamos donde iba. Caminaba hacía esa “era” donde se trillaba la mies para recoger el grano cosechado en el campo para el sustento de los vecinos. Esa realidad ya pasó en el tiempo. Ahora el Pito Pito Gorgorito existe, pero es otro cantar. Representa a este sorteo celebrado para elegir el dedo del Poder y lograr los ascensos en el estrato social y político.

Todos los cuentos y relatos, ya sean de ficción o de  realidad, constan de tres partes ya definidas por Aristóteles: Planteamiento, Nudo y Desenlace. En el primer apartado, el “Planteamiento”, se describe a los personajes y sus circunstancias del vivir, con la posible aparición de otros avatares posteriores. En el “Nudo” o “Desarrollo” se narran todos los problemas existentes en todas sus circunstancias, y se van encajando posibles soluciones. Y en el “Desenlace” se escribe el final con la llegada al buen vivir. También en la Naturaleza se estampan estos tres elementos: introducción, desarrollo y conclusión. Otro tanto cabe decir de las etapas de nuestra vida, más a menos alargadas. Y de nuestro final resuelto en el morir con dignidad.

Sabemos el resultado de las elecciones en nuestra Comunidad de Castilla y León. Ya veremos como se resuelven las coaliciones, Mi primera emoción y alegría ha llegado tras el resultado de “Soria Ya”, el partido que ha obtenido un éxito inigualable. Sé que habrán trabajado en cada una de  las etapas descritas para la obtención de un final feliz. Y toda mi confianza y gratitud a tanto trabajo como se les avecina. Esta tierra nuestra saldrá adelante, sin dedos mandones que juegan a la suerte de gobernar. Necesitamos  el trabajo reflexivo y cordial de todos que van a iniciar el “planteamiento” de este nuevo e inquietante relato sobre el futuro de nuestra tierra. Entre las cuestiones de mayor alcance a realizar, prima la atención sanitaria; los medios de comunicación; la educación. Y nuestras relaciones sociales con el mundo.

            Guadalupe Fernández de la Cuesta.