Salas de los Infantes volvió a vivir uno de los momentos más esperados de sus fiestas con la celebración de la 60ª edición del Concurso de Carrozas, una cita que seis décadas después continúa manteniendo intactos el ambiente festivo, la participación y la calidad de las propuestas.
En esta edición fueron nueve carrozas y trece grupos de animación los que recorrieron las calles de la localidad, en un desfile marcado por el color, la alegría y la creatividad. El primer premio, dotado con 1.500 euros, fue para Peña El Incordio, que se alzó con el máximo reconocimiento del concurso. El segundo puesto correspondió a la Peña El Chispazo, que recibió un premio de 1.100 euros, mientras que Los Malismos lograron el tercer premio, dotado con 1.000 euros.
La concejala de Festejos, Tanya, realizó una valoración muy positiva del desfile y destacó tanto la participación como el ambiente vivido durante la jornada. “El desfile de carrozas ha sido todo un éxito”, señaló, subrayando que la celebración volvió a demostrar las ganas de los vecinos de disfrutar y participar activamente en las fiestas. La responsable de Festejos destacó especialmente la implicación de pequeños y mayores, que se sumaron a una jornada en la que la diversión fue protagonista. También quiso poner en valor el papel de las peñas pequeñas, que presentaron propuestas “muy originales y divertidas”, aportando más variedad y color a un desfile que volvió a demostrar la capacidad de las agrupaciones locales para sorprender año tras año.
Seis décadas después, el Concurso de Carrozas continúa reuniendo a diferentes generaciones en torno a una actividad que combina creatividad, trabajo en equipo y muchas horas de preparación para ofrecer a vecinos y visitantes un espectáculo que ya es una de las grandes citas de las fiestas. Junto al desfile, Tanya también quiso aprovechar para agradecer la labor de todas las personas que hacen posible la comida de las peñas del 17 de agosto, poniendo en valor un trabajo que muchas veces queda en segundo plano y que resulta imprescindible para mantener esta tradición.
"Gracias a todos los que habéis colaborado de una manera u otra: a quienes habéis estado pelando patatas, preparando los ingredientes, ayudando en la organización y, por supuesto, a los cocineros, que un año más han estado ahí, al pie del cañón, trabajando con toda la ilusión y dedicación. Muchas veces todo ese trabajo no se ve, pero detrás de una comida para tantas personas hay muchas horas de esfuerzo, organización y colaboración. Gracias de corazón por vuestra implicación, por vuestro tiempo y por estar siempre dispuestos a echar una mano. Sin vosotros, estas tradiciones y estos momentos de convivencia entre las peñas no serían posibles.
¡Mil gracias a todos por hacerlo posible, un año más!"
