La Cabaña Real de Carreteros continúa apostando por la educación ambiental y la conservación de las tradiciones rurales a través de su proyecto Huerto-Escuela, una iniciativa que busca acercar a los más pequeños al entorno natural, al trabajo agrícola y a las costumbres ligadas históricamente a la vida en los pueblos de la comarca.
El pasado mes de abril, el Huerto-Escuela situado en Quintanar de la Sierra acogió una nueva jornada de actividades en la que participaron el alumnado y miembros de las AMPAs 'El Peñedo' y 'Santa Eulalia'. La actividad principal fue un arado tradicional con vacas serranas, una demostración que permitió a los escolares conocer de primera mano cómo se trabajaba antiguamente la tierra antes de la llegada de la maquinaria agrícola moderna. La imagen de las vacas serranas tirando del arado no solo representa una forma de cultivo tradicional, sino también una manera de recuperar y preservar conocimientos que forman parte de la identidad cultural de la Sierra. A través de este tipo de iniciativas, la Cabaña Real de Carreteros pone en valor el patrimonio rural y transmite a las nuevas generaciones la importancia de respetar y comprender el trabajo que durante siglos sostuvo la vida en los pueblos.
A lo largo del trimestre, el alumnado del CEIP Vera Cruz y del CRA Sierra de Pinares participa en diferentes propuestas educativas relacionadas con el cultivo, la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente. Entre ellas destacan la creación de semilleros en las aulas, el trasplante de plantas al invernadero, la plantación en el huerto y actividades de recogida de basura orgánica en el monte. La educación ambiental se ha convertido en una herramienta fundamental para concienciar sobre la necesidad de proteger el entorno natural y fomentar modelos de vida más sostenibles. Del mismo modo, mantener vivas las tradiciones rurales ayuda a conservar la memoria colectiva y a fortalecer el vínculo de los más jóvenes con el territorio en el que viven.
La labor que desarrolla la Cabaña Real de Carreteros combina precisamente ambos objetivos: educar en el respeto al medio ambiente y preservar el legado cultural de la comarca. A través del Huerto-Escuela, la asociación logra unir tradición, aprendizaje y convivencia, creando espacios en los que niños y familias pueden descubrir la riqueza del mundo rural desde una experiencia cercana y participativa.
Con actividades como el arado tradicional con vacas serranas o los talleres de cultivo y plantación, la Cabaña Real de Carreteros demuestra que las tradiciones pueden seguir teniendo un papel importante en la educación actual, especialmente cuando se convierten en herramientas para enseñar sostenibilidad, identidad cultural y respeto por la naturaleza.
