Cabrejas del Pinar celebra medio siglo en torno al mejillón

La fiesta, nacida de una iniciativa solidaria, reúne cinco décadas después a vecinos, familias y visitantes en una de las citas más multitudinarias del municipio

Cabrejas del Pinar celebra este año el 50 aniversario de su Fiesta del Mejillón, una tradición que nació como una pequeña iniciativa solidaria y que, cinco décadas después, se ha convertido en una de las citas con mayor participación del municipio.

La historia comenzó a mediados de los años 70, cuando un grupo de vecinos organizó una recaudación para ayudar a una persona que necesitaba ser operada. Finalmente, el dinero fue asumido por la familia y los vecinos decidieron emplearlo en organizar una pequeña fiesta. Tras una primera comida sencilla, surgió la idea de preparar mejillones en lugar de la tradicional caldereta. Aquella primera celebración contó con apenas 30 o 40 kilos de mejillones.

Desde entonces, la fiesta no ha dejado de crecer. Lo que comenzó con unas pocas peñas reúne hoy a vecinos, familiares y visitantes durante toda una semana de actividades. El programa incluye concursos de disfraces, actividades deportivas, verbenas y propuestas para los más pequeños. En la edición de este año, alrededor de 300 personas participaron en el concurso de disfraces.

El alcalde de Cabrejas del Pinar destaca que actualmente esta semana constituye uno de los momentos de mayor concentración de población del año, con numerosos vecinos que viven fuera y regresan al pueblo para disfrutar de la celebración. El día principal, asegura, es el momento de mayor afluencia, mientras que el resto de la semana mantiene también una elevada participación.

La organización, formada por voluntarios y con una importante implicación de las peñas y vecinos, trabaja durante todo el año para sacar adelante el programa. Este año se han preparado alrededor de 650 kilos de mejillones, además de las diferentes actividades festivas. Los organizadores recuerdan que la celebración se financia principalmente con las aportaciones de los propios vecinos y participantes.

El 50 aniversario ha servido también para recordar los orígenes de la fiesta mediante un homenaje audiovisual con imágenes y vídeos de los primeros años. El material permitió recuperar fotografías y grabaciones de antiguas peñas y de vecinos que participaron en las primeras ediciones, convirtiéndose en un homenaje a quienes hicieron posible que la tradición llegara hasta nuestros días.

Además de la comida, la fiesta se ha consolidado como un importante punto de encuentro para las familias y antiguos vecinos de Cabrejas. Muchos de quienes viven fuera reservan esta semana de vacaciones para regresar al municipio, mientras que amigos y visitantes se suman a una celebración que ha ido pasando de padres a hijos. Para sus organizadores, la implicación de las nuevas generaciones resulta fundamental para garantizar su continuidad.

La elaboración de los mejillones mantiene también el espíritu de colaboración de sus comienzos. Un grupo de voluntarios se encarga cada año de preparar la salsa y cocinar y repartir los cientos de kilos de producto. Aunque la receta ha evolucionado con el tiempo, los cocineros consideran que el ingrediente fundamental de la fiesta sigue siendo el mismo: que vecinos y visitantes se reúnan y disfruten juntos.

Cinco décadas después, los organizadores confían en que las nuevas generaciones recojan el testigo y permitan que la Fiesta del Mejillón continúe durante otros 50 años. Porque, más allá de los mejillones, el verdadero objetivo de la celebración sigue siendo reunirse, colaborar y disfrutar juntos.