Alfonso Fernández Mañueco ha obtenido este martes 9 de junio la confianza de las Cortes de Castilla y León con una holgada mayoría de votos favorables por parte de 47 procuradores , tras el pacto alcanzado entre el Partido Popular y Vox. El ya presidente de la Junta inicia así su tercer mandato consecutivo con el respaldo más amplio de su trayectoria política.
Los 33 procuradores populares y los 14 de la formación de Abascal han aupado a Mañueco al cargo, mientras los 30 del PSOE, los tres representantes de Unión del Pueblo Leonés, el diputado de Por Ávila y el de Soria ¡Ya! han votado en contra. El resultado subraya el peso que la coalición de centro-derecha ha logrado consolidar en la comunidad.
El acuerdo de legislatura contempla una vicepresidencia y dos consejerías para Vox, además de un ambicioso programa fiscal del PP. En su discurso, Mañueco ha asumido expresamente la ‘prioridad nacional’, el concepto que más polémica ha suscitado durante las negociaciones. “Nos hemos comprometido a establecer una asignación justa de los recursos públicos en función del arraigo real y verificable de sus beneficiarios con nuestra tierra”, ha expuesto, insistiendo en que no supondrá “ningún retroceso en los derechos ya consolidados”.
"Soy muy consciente de que nadie puede conseguir cosas sin el concurso de los demás", ha subrayado Mañueco, justificando así haber cerrado un pacto con Vox para desbloquear su investidura. Al partido a su derecha le ha reconocido "su voluntad de llegar a un acuerdo firme y viable" y, aunque ha defendido una "política lejos de extremismos", el barón, del ala moderada de los populares, ha apostado por "vencerlos con moderación, seriedad y confianza". "Creo en la política que une y no la que divide por sistema", ha reivindicado Mañueco.
