Ya ha pasado un trimestre desde que el Camping 'El Cobijo' de Vinuesa abriese sus puertas para esta nueva temporada de 2026. No obstante, el tramo con más ocupación comienza con el inicio del verano y con el final del curso lectivo. Y es que durante estos días centrales del año se nota cómo crece el número de familias que pernoctan en este idílico lugar. Por contra, durante los meses previos y posteriores al estío se concentran más reservas realizadas por parejas que realizan escapadas.
Sin embargo, campings como el de 'El Cobijo' de Vinuesa cada vez acogen a un tipo de visitante más diverso. Aun así, tienen claro que el turismo de naturaleza está en auge. "Muchísima gente prefiere los campings en la naturaleza a estar en un hotel en plena ciudad", explica Jimena, trabajadora del recinto vacacional que cuenta entre sus grandes atractivos con la proximidad a la Laguna Negra, uno de los parajes más bonitos de la sierra y probablemente de todo el país. Muestra de ello lo deja que una de las solicitudes por parte de los turistas que llegan al camping es la forma de llegar hasta allí: "el 99% de los que vienenen nos preguntan por ello". El origen es variado, pero mayoritariamente del norte: Navarra, País Vasco y Madrid.
BUNGALOWS Y MÁS
Con el paso de los años, el turismo de camping ha evolucionado. De unos inicios en los que únicamente la experiencia se basaba en las tiendas de campaña, ahora encontramos distintos tipos de pernoctación como las autocaravanas o los bungalows. Este tipo de cabañas son los que más terreno ganan en campings como el de 'El Cobijo' ya que aúnan posibilidades y facilidades propias de los hoteles pero siguen manteniendo su ubicación en plena naturaleza. Sin duda, es el tipo de pernocatación que más aumente, teniendo a día de hoy gran parte de estas casetas llenas. Son comodidades como la calefacción de los bungalows las que permiten que el camping se mantenga abierto desde inicios del mes de abril hasta inicios del mes de noviembre. “A partir de septiembre la acampada es para valientes”, reconoce Jimena.
Eso sí, la acampada sigue manteniendo una presencia esencial en este recinto. En parte porque se disponen de unas 10 hectáreas para este cometido. Pero un camping no se puede reducir a su ubicación y a su recinto para dormir. También hay que valorar los lugares complementarios como los servicios sanitarios o los de restauración, que en el camping visontino se dividen en los de bar, restaurante y tienda estilo ultramarinos. Además uno de sus grandes atractivos es la piscina de uso exclusivo para este recinto junto con el espacio de solarium.
ACTIVIDADES
Es precisamente la piscina, protagonista de multitud de actividades realizadas por parte de los monitores, con actividades infantiles cada día y baño nocturno durante la noche de los miércoles. Todo ello gracias al trabajo de casi 20 personas que laboran en el camping durante el verano. Además, para afrontar esta nueva temporada veraniega se han realizado pequeñas reformas
