Necesitamos ya una autovía para nuestra Nacional 234
Si echamos un vistazo a nuestra historia debemos admitir que el Imperio Romano marcó una de las épocas más importantes y decisivas de la humanidad. Seguro que todos habéis escuchado en algún momento que “Todos los caminos conducen a Roma”. Y es que durante siglos a la magnífica ciudad del Tíber afluían desde todos los puntos cardinales las calzadas por las que se movían militares, civiles, comerciantes, políticos provincianos en busca de oportunidades y poetas que deseaban que sus obras llegaran a un público mucho más amplio. Así, en el siglo II d.C este gran imperio contaba con unos 400.000 kilómetros de calzadas que lo atravesaban en todas las direcciones, desde Escocia a Mesopotamia y de Rumanía al desierto del Sáhara. Pues bien, más de dos mil años después, algunas de estas infraestructuras prácticamente se conservan igual que cuando fueron construidas poniendo de manifiesto que los ingenieros de aquella época eran auténticos maestros a la hora de hacer muy bien su trabajo. Que vuelvan a la vida parece poco improbable. Pero si creo que deberíamos tomar nota en la actualidad. Y es que nuestra Nacional 234 que une las capitales hermanas de Burgos y de Soria es un auténtico desastre. El invierno volvió a pasar factura comiéndose una vez más una infraestructura que vertebra una de las zonas de la España Vaciada que así jamás podrá convertirse en la que todos queremos y merecemos, la España de las Oportunidades. Como todos los años, ahora se está parcheando. Y los que parchean lo hacen muy bien, pero no es para nada suficiente. Nuestra nacional soporta muchos días el tránsito de más de 50 camiones. Vehículos pesados que no solo van reventando la vía, sino que además ralentizan el tráfico animando a los conductores a hacer auténticas locuras a la hora de adelantar. Necesitamos una autovía y la necesitamos ya. Una exigencia que Soria Ya llevó al parlamento Leones y Castellano y que no fue ni atendida ni escuchada. Probablemente porque algún iluminado dijo que no hacía falta porque se trata de una carretera con poco tránsito de vehículos. Creo que los castellanos y leoneses merecemos al menos un poco más de respeto y consideración y si queremos salvar nuestros pueblos el primer paso es salvar nuestras infraestructuras y comunicaciones. Roma podría servir de ejemplo. Solo queda tomar nota y actuar.