
En pleno siglo XXI, muchas localidades de la Comarca de Pinares siguen enfrentándose a una realidad que contrasta con el avance tecnológico: la falta de cobertura móvil adecuada. En esta ocasión es el Ayuntamiento de Calatañazor, el que ha anunciado oficialmente, a través del Boletín Oficial de Castilla y León del 12 de junio, la solicitud presentada por Telefónica Móviles España para instalar una estación base de telefonía móvil en suelo rústico.
La ubicación propuesta es en el Camino de Abejar, en las parcelas 35891 y 5786 del polígono 2. Esta solicitud incluye tanto la autorización de uso excepcional del suelo como la licencia urbanística. Tras un periodo legal de veinte días para presentar alegaciones o reclamaciones sin que se haya registrado ninguna, el proyecto era evaluado por la Comisión Territorial de Medio Ambiente y Urbanismo el pasado 28 de agosto.
Esta iniciativa surge como respuesta a los problemas de cobertura móvil en Calatañazor y Muriel de la Fuente, zonas que históricamente han sufrido deficiencias en este servicio. Las gestiones para mejorar esta situación han sido impulsadas tanto por representantes de la Subdelegación del Gobierno en Soria como por las anteriores corporaciones municipales de ambas localidades.
Tras varias gestiones, Telefónica Móviles España tiene previsto iniciar la instalación de la estación base una vez se obtengan los permisos definitivos, con el objetivo de mejorar significativamente la conectividad móvil en estos dos municipios rurales. La estación base contará con tres tipos de tecnología: GSM900, LTE900 y 5G700.
La red GSM900, por operar en una frecuencia baja, permitirá una buena cobertura en grandes áreas, ideal para zonas rurales. LTE900 ofrecerá conexión 4G con mayor capacidad de penetración en edificios y áreas remotas. Finalmente, el 5G700 permitirá velocidades más altas y una cobertura más eficiente, incluso en interiores, gracias a la banda de 700 MHz, lo que representa una mejora considerable en la calidad del servicio móvil para los habitantes de Calatañazor y Muriel de la Fuente.
MONCALVILLO SIGUE SIN COBERTURA
Teléfonos de yogures, como los que elaborábamos de pequeños. Esa ha sido la idea de los vecinos de Moncalvillo para comunicarse y mostrar en redes sociales cómo han tenido que vivir durante este verano.

Y es que están hartos de "las largas" que desde la compañía de teléfono reciben día si y día también. Porque no piden la instalación de fibra o de una nueva antena, sino que quieren volver a lo que ya tenían, aunque fuese una cobertura bastante precaria, pero con la que podían llamar con 2 y 3G.
Ahora, y tras las tormentas de principios de verano, los teléfonos no suenan, y los más jóvenes buscan subiéndose a los altos, o alejándose a la carretera una raya que les permita estar comunicados.
El miedo que persiste en los vecinos de Moncalvillo es qué pasará cuando acabe el verano, y todos los allegados vuelvan a sus ciudades, quedándose únicamente las personas mayores, que son precisamente los que más necesitan esta cobertura.
Mediante las redes sociales, los más jóvenes persisten en el intento de generar ruido, que la compañía les escuche y que, a la España vaciada, como se la conoce, no se sume también la España incomunicada, en la que únicamente buscan tener los mismos servicios básicos en el día a día actual.