jueves 6/5/21

La estela funeraria de la celta Aiia saca a la luz construcciones realizadas con piedras de Clunia en diferentes pueblos de Burgos

En Huerta de Rey, Hinojar y Peñalba podemos encontrar en diferentes viviendas y lugares capiteles, estelas, columnas y bajo relieves que proceden de la ciudad romana de Clunia (Reportaje elaborado junto a Vicente Vivancos) 

31 DERECHA ARRRIBA
Yacimiento de Clunia (Mayka Ramos)

El pasado 21 de diciembre el Diario el País publicaba un interesante artículo titulado “La misteriosa muerte de la Joven Celta Aiia”. Su autor es Vicente González Olaya, redactor que se encarga de los contenidos de Patrimonio histórico en la Sección de Cultura del periódico. El prestigioso periodista se hacía eco del estudio “Asesinato en el Corazón de Clunia” del catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, Javier del Hoyo y del investigador Mariano Rodríguez Ceballos. Un interesante y didáctico trabajo en el que se recrea la muerte violenta de la joven celta Aiia hace dos mil años en el número 34 de la calle Palacios de la localidad burgalesa de Huerta de Rey.

30 DERECHAFotografia de Mayka Ramos

Vamos a situar históricamente este interesante relato. Las primeras noticias que se tienen de Clunia son de las Guerras Sertorianas, cuando Pompeyo asedia la ciudad y en el año 75 a.C. éste la ocupa. Después de varios episodios de enfrentamientos con las tribus de la zona se establece un largo periodo de estabilidad y prosperidad. Bajo el mandato de Tiberio (14-37 d.C.) Clunia asume el estatus de municipio romano y se imprimen monedas con la efigie del emperador.

30 IZQUIERDA Fotografía de Mayka Ramos

A mediados del siglo I, se convierte en capital del convento jurídico de la provincia Tarraconense, con un amplio territorio que se comunica con importantes vías.  En la sublevación de Galba contra Nerón, el primero se refugia en Clunia, donde esperará a ser proclamado el nuevo emperador. Posiblemente, el título de Sulpicia fuese otorgado por Galba en honor de haberle acogido.  Ptolomeo es el primero que cita a la ciudad con su nombre completo en el siglo II,” Colonia Clunia Sulpicia”.

31  IZQUIERDA ARRIBAClunia contó en sus mejores momentos con 32.000 habitantes, según los estudiosos y sobrevivió hasta el siglo VII. Hoy en día podemos contemplar parte del esplendor que tuvo, con el anfiteatro, el foro, las termas y varias casas con ricos mosaicos. Todo ello es una pequeña parte de la gran ciudad enterrada y que queda por descubrir. Hay que señalar que alrededor de esta ciudad se edificaron villas, varias de ellas inventariadas en el término municipal de Huerta de Rey, y que eran grandes mansiones de dignatarios que ejercían la agricultura y la ganadería y que proveían con sus productos a la ciudad de Clunia. De estas últimas apenas quedan vestigios, ya que después de su abandono, la roturación en las labores en el campo y el uso de los materiales de construcción por parte de los vecinos de la zona durante siglos las ha hecho desaparecer. Muchas de esas valiosas piedras se reutilizaron durante siglos para levantar edificios o viviendas no sólo en Huerta de Rey también en las poblaciones cercanas de Quintanarraya, Hinojar y Peñalba de Castro.

31 DERECHA ARRRIBAFotografia de Mayka Ramos

Vicente González Olaya relata como en esta calle de Huerta de Rey se levanta una vivienda con su fachada recubierta de pizarra. En ella se incrustó en una fecha desconocida una estela de caliza blanquecina que se partió en dos grandes trozos. En uno de ellos el escultor talla el rostro de una mujer rodeada de una guirnalda. El segundo fragmento conserva cuatro líneas aunque el cemento oculta las últimas letras de cada una de ellas. Además, no todas tienen el mismo tamaño. Oscilan entre los 5,5 y 21 centímetros.

Los especialistas sostienen que esta característica ha aparecido en otras inscripciones en Clunia. Era al parecer una firma local. Así, en la esquela se lee “A Aiia Turelia hija de Gallo Turelio de 28 años asesinada por un esclavo. Gallo Turellio y Valeria”. Lo primero que destaca el estudio es que Aiia es un nombre Cellta. En ese sentido hay que destacar el sistema onomástico empleado para la difunta. Y es que siendo hija de dos padres con nombres romanos presenta un primer “nomen” celta como si se tratase de un “prenomen” equivalente a un nombre de pila, en este caso Aiia. Y después se aprecia otro nomen, algo así como un apellido que hereda de la familia. Es algo realmente curioso porque parece como si hubiera habido un proceso de integración de lo romano en lo celta. La filiación indicando el “praenomen” y el “nomen” del padre no es habitual y la repetición del nombre paterno puede deberse al deseo de destacar la singularidad de una “gens” bastante desconocida. Los expertos si han podido crear un árbolo genealógico. Alia es hija de Turelius y Valeria. También saben que Aiia fue acuchillada, información que no aparee en la lápida y basándose en la iconografía del busto de la difunta han podido saber que murió en la segunda mitad del siglo I.

El informe arqueológico de Aratikos Arqueólogos recoge que en Huerta de Rey, Hinojar y Peñalba de Castro hay catalogados 38 enclaves arqueológicos. Van desde el paleolítico hasta el medievo. En Hinojar destacan varios elementos romanos de Clunia. Podemos encontrar dos trozo de columnas que adornan la puerta de una casa. También hay otro trozo de columna y una estela en el muro de una iglesia. También podemos observar un bajo relieve que hace de dintel en la puerta de una bodega y un sillar situado en los muros de la ermita del Santo Cristo. En Huerta de Rey, como ya hemos comentado, hay tres partes de la famosa estela en la Calle Palacios. También es visible un capitel corintio situado en la calle Dondovilla. En la cercana localidad de Peñalba de Castro es donde está el yacimiento. Podemos encontrar 57 restos en las casas del pueblo, en la iglesia y en la casa rectoral. Hay capiteles, fragmentos de columnas, fustes, basas y luego fragmentos con inscripciones y bajo relieves. En la iglesia de Quintanarraya se conserva un fragmento en una basa del muro exterior. También se puede ver una columna en el altar de la iglesia y un fragmento de un bajo relieve en el interior de una vivienda particular. Todo esto se puede ver a simple vista. Y es que muchas veces las piedras se colocaban de cara al interior porque los dueños consideraban que “hacía feo”.

Clunia es un enclave singularmente bello desde el punto de vista histórico y cultural. A pesar del abandono y expolio durante cientos de años sigue siendo un punto de enorme importancia turística de carácter nacional e internacional. La diputación de Burgos y la Junta de Castilla y León están tratando en los últimos años de apostar por su conservación y por su divulgación.  Sin embargo, las obras del centro de visitantes se siguen retrasando y muchos son los que creen que no se está haciendo lo suficiente por dar a conocer un enclave tan importante.

FESTIVAL DE TEATRO EN CLUNIAGemma Maeso es natural de Salas de los Infantes y Técnico de Empresas y Actividades Turísticas. Conoce a la perfección el yacimiento romano de Clunia porque ha trabajado como guía en el mismo varias temporadas. “Tanto la Junta como la Diputación deben hacer mucho más por dar a conocer una de las grandes joyas romanas en España. Clunia desparece en al siglo V y es la zona del teatro, la más ostentosa, la que más queda al descubierto”. “Así, en los pueblos cercanos vas a encontrar piezas de la ciudad. A esto hay que sumar que, por desconocimiento, aquel lugar sirvió para plantar trigo, garbanzos y lentejas. Las casas se cubrieron pero el teatro quedó al descubierto. Recuerdo con dolor el expolio de la casa Taracena.

31 ABAJOGemma Maeso y Pedro Niño Peñalba que fue guarda de Clunia 40 años. 

Entre otras muchas cosas apareció una mole con forma cúbica que pesaba una tonelada. Tenía tallados dos penes (símbolos fálicos) que seguramente representaban el ritual de la fertilidad de la mujer o bien marcaban aquel lugar como una taberna de citas. Sucedió en 2011. A partir de ahí Diputación tomó cartas en el asunto y ahora existe vigilancia nocturna. Aun así, el guarda todos los días tiene que examinar un complejo de varias hectáreas para ver si ha habido algún tio de intromisión. Una anécdota interesante tuvo lugar hace cuatro años. Llegó a Diputación un paquete anónimo desde Nueva York. Estaba compuesto por cornisas y frisos que estaban en el jardín de una casa particular. Pertenecían a Clunia. Fue un detalle precioso que deja bien claro que existen los expoliadores y también personas que respetan y protegen el patrimonio estén donde estén”.

Y es que si realmente no quieres repetir el pasado lo que debes de hacer es estudiarlo (Baruch Espoinoza)

La estela funeraria de la celta Aiia saca a la luz construcciones realizadas con...
Comentarios