Después de seis décadas al frente de la empresa de madera Hermanos de Miguel SL, Teodoro cede el testigo del negocio. Lo hace con la cabeza alta y "sin dejar a nadie en la estacada" al mismo tiempo que se muestra orgulloso de haber hecho muchos amigos durante este periodo; una máxima que pudo comprobar durante la jornada del pasado 10 de enero, cuando más de una veintena de empresarios madereros le arroparon en una comida de despedida celebrada en el Mesón 'El Molino' de Vilviestre.
Y es que Teodoro de Miguel ha estado en contacto permanente con todos ellos a lo largo de su dilatada trayectoria debido a la propia esencia de su negocio. Para realizar la celulosa y los subproductos madereros debía contar con muchos proveedores que le abasteciesen de restos. La mayoría de sus aliados siempre han sido empresas de la comarca, aunque De Miguel -también conocido como 'El Ministro' en es este mundillo- ha llegado ha realizar tratos de forma habitual con las grandes empresas del norte de España y también con empresas navales en Francia o Bélgica, ganando un gran prestigio en el sector.
AÑOS BUENOS Y MALOS
La asociación y la colaboración con otras empresas fue una de sus estrategias de crecimiento, llegando a mantener un centenar de empleos directos e indirectos desde Duruelo de la Sierra.
No obstante, Teodoro de Miguel tras seis décadas en el negocio reconoce que éste sector es "complicado". En sus propias carnes ha atravesado varias crisis "sabiendo surcar el mar cuando esta en calma y también capear el temporal". En su bagaje guarda momentos de mucha satisfacción y también complicados, viendo caer empresas mucho más grandes.
Motivo que le llevó a no haber intentado una gran expansión para un sector en el que, tras 60 años dentro, cataloga como "muy fluctuante" y cambiante durante estos últimos años. "Hoy es muy duro por la competencia", reconoce este empresario que con 75 años recién cumplidos ya considera que se merece un descanso. Y es que, al mismo tiempo que se muestra orgulloso de todo el tiempo dedicado al trabajo, De Miguel reconoce que no está dispuesto a morir trabajando. Ahora que los años pesan pero aún con buena salud física dedicará los próximos años a descansar y a continuar con su mayor entretenimiento: la lectura.
Teodoro de Miguel comenzó trabajando en la sastrería de su padre, un emprendedor que para el año 1966 entendió que el negocio de la ropa a medida estaba en declive y quiso lanzarse a probar suerte en la madera. Con el paso del tiempo Teodoro se hizo cargo y deja un legado empresarial imborrable en Duruelo.
De su tiempo al frente de la empresa maderera se lleva cientos de anécdotas, experiencias y aprendizajes. De Miguel también recomienda a los emprendedores que gasten tiempo en rodearse de buenos consejeros y trabajadores. Ahora resume su trabajo como la meta que le ha guiado durante toda su vida. 'No buscaba la felicidad, trabajé y la encontré'.
NUEVA GESTIÓN
Sin familiares que quisieran tomar el relevo al frente de Hermanos de Miguel SL, tras la jubilación de Teodoro la empresa cambia de manos. El nuevo gestor es Rubén Latorre quien ya ha creado la empresa Gestión de Subproductos Madereros (GESUMA) con la que continuará con el legado, manteniendo la plantilla, las instalaciones de Duruelo de la Sierra y el modelo de producción.
