miércoles. 02.09.2026

La defensa de la educación rural ante el inicio de un nuevo curso escolar

La intervención de Marta Molina en el balcón del Ayuntamiento de Covaleda poniendo en valor la educación rural  como pregonera en las fiestas de San Lorenzo, ha venido a refrendar la posición que venimos manteniendo desde Tu Voz en Pinares en apoyo a los colegios en los pueblos, a una educación más próxima y cercana, con un seguimiento preciso de la evolución del alumnado, en clases con pocos escolares y una dotación de medios similar a la que puedan disponer en cualquier centro educativo ubicado en una ciudad o en sus extrarradios.

 

Molina, que cursó sus estudios en el colegio e Instituto de Covaleda, es hoy uno de los referentes en la investigación en la lucha contra el cáncer. Ella ha vivido su etapa universitaria tras una formación completa en los centros rurales, y exhibe con orgullo esta trayectoria. Sin embargo, la investigadora cree que esta educación impartida en pequeños núcleos de población puede desaparecer si no ponemos los medios para que se mantenga, proyecte y alcance mayores cotas de éxito escolar.

La Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León es consciente de la importancia de mantener la escuela rural abierta. Están en funcionamiento colegios con muy pocos alumnos. Es un compromiso que está cumpliendo. Sin embargo, se reducen unidades, con la consiguiente supresión de docentes, y esto hace que se agrupe a los chavales de varios cursos en una misma clase.

 La perdida de escolares y el reagrupamiento suponen un inconveniente para que las familias apuesten por la educación rural. El problema ahora ya no es tanto la Administración con competencias educativas para hacer los colegios más viables, si no madres y padres que desconfían de una educación en la que sus hijos, a veces, son los únicos de la clase.

Tampoco ven bien algunas familias la incorporación de diversos colectivos de inmigrantes hasta el punto de que, prefieren que sus pequeños pasen tiempo en el autobús a que se reabra el colegio del pueblo y convivan con chavales de otras culturas. Lástima que se vea el contacto con otros de edades similares, procedentes de familias que han venido a trabajar aquí, como un problema, y no como un aprendizaje intercultural que les hará conocer de primera mano otra forma de interpretar y ver la vida, una forma de enriquecerse como seres humanos.

Empezamos un nuevo curso y se reavivan los picores. Las dudas sobre la supresión de ésta u otra unidad educativa. La reducción progresiva de los chavales que se incorporan a los centros educativos de secundaria. El cambio de gran parte de la plantilla de profesorado que no ve atractivo para la docencia en este territorio. Todo hace de caldo de cultivo para que se apueste por los números y no por el compromiso con las zonas rurales.

La espiral continúa. Algo podremos hacer para pararla, y blindar una educación que, al igual que la sanidad, la actividad cultural y deportiva, o la interacción social, es un auténtico privilegio.

La defensa de la educación rural ante el inicio de un nuevo curso escolar