sábado. 13.06.2026

Época de alto riesgo de incendios. Empezamos prohibiendo

Un año más, comienza la temporada contraincendios en Castilla y León. Arranca prohibiendo. A partir de este 12 de junio, se acabó lo de las barbacoas y empieza el miedo, aquel que nos inculcan desde instituciones como el gobierno regional, al considerarnos irresponsables, desmedidos, despreocupados o negligentes respecto al fuego cuando, al contrario, ante cualquier conato de fuego, la gente se vuelca en mitigarlo, - a veces sin medios-, para evitar que se pueda propagar en el entorno, ya que nos va la vida en ello.

 

La Junta nos anuncia tres nuevas cuadrillas helitransportadas de intervención rápida con sus helicópteros, más cuadrillas de tierra, incorporación de drones, más bulldozer, incorporación de tractores y máquinas de gradeo, más PMAs, 3 nodrizas, 62 nuevas cámaras de vigilancia forestal, y nuevas herramientas avanzadas para la gestión y seguimiento de incendios forestales.

Con este ‘regalo’ la Consejería de Medio Ambiente se da por satisfecha. Con tanto medio, y según nos dicen, se va a poder hacer frente a los incendios de última generación de una manera más efectiva. Ellos ponen los medios y, nosotros, torpes e incapaces, no sabemos cuidar del entorno, y favorecemos con nuestra actividad que ardan los montes. ¡Qué malos somos!.

Arranca esta temporada con un profundo malestar en el colectivo que más cerca está de los incendios en la Comunidad. Los trabajadores del operativo de prevención y extinción de incendios forestales se concentraban el 10 de junio ante las delegaciones territoriales de la Junta de Castilla y León para denunciar la situación que atraviesa el dispositivo autonómico. Denuncian graves problemas de organización, falta de personal y recursos insuficientes para afrontar una temporada que se prevé complicada por la acumulación de vegetación en los montes y las elevadas temperaturas registradas en estas últimas semanas.

Desde Medio Ambiente actúan como si no pasara nada. Las protestas creen que están injustificadas y, pese a continuas supresiones como la avioneta de El Amogable, nos quiere hacer ver que cada vez estamos mejor dotados. El nuevo consejero de Medio Ambiente va a heredar un operativo que requiere cambios urgentes, entre ellos la aplicación efectiva de la Ley de Bomberos Forestales, el refuerzo de las plantillas y una reorganización profunda de un sistema que, por parte de los trabajos, se considera obsoleto. Y esto es por no hacer los deberes a su tiempo, dejando pasar las temporadas, y convencidos de tener en Castilla y León un dispositivo inquebrantable ante los incendios, y que ya quisieran otras Comunidades.

Grandes incendios como el que tuvo lugar hace cuatro años en la comarca del Arlanza comenzaron por la falta de vigilancia en los trabajos de cosecha en el campo. En casi un lustro, no se ha adoptado ninguna medida al respecto. Los montes siguen sucios. No hay cuadrillas de limpieza de las masas forestales durante todo el año. La leña muere en los montes y se desintegra de forma lenta y paulatina sirviendo de combustible a estos fuegos, intencionados en algunos casos, o provocados por rayos en otros, y encuentran en esta masa de madera abandonada el caldo de cultivo para extenderse entre el pinar.

Y ante esta situación, desde Medio Ambiente emiten órdenes de corta de pinos cercanos a núcleos de población, como es el caso de Navaleno, “ya que nos dan mucho miedo los incendios”. No limpiamos, pero si programamos cortas masivas. Suprimimos para ahorrar, convencidos de que el Modelo Soria no necesita más parapetos ni nuevas dotaciones. Estamos muy bien servidos. ¿A qué viene ese miedo responsables de Medio Ambiente?.

Época de alto riesgo de incendios. Empezamos prohibiendo