El Festival Mujeres Creadoras cierra una edición que desborda todas las expectativas
El Festival Mujeres Creadoras ha cerrado este fin de semana una edición marcada por una acogida que ha sorprendido a la propia organización. La asistencia prácticamente se ha duplicado respecto a otras ediciones y, en algunas actuaciones, fue necesario buscar más banquetas para acomodar a todos los asistentes. "Ha sido una acogida inesperada, la recepción ha estado a un nivel de festivales europeos grandes", señala la directora artística Cristina Izquierdo.
El incremento de las actuaciones en abierto y el mayor número de entradas han permitido acercar la programación a un público más amplio. El festival ha contado además con presencia internacional, nacional y local, con creadoras procedentes de países como República Checa, Francia y Canadá.
Las mujeres rurales han sido las grandes protagonistas de esta edición, especialmente aquellas mayores de 60 años. La organización quería reconocer su papel en la construcción del mundo rural y hacer visible una realidad que con frecuencia queda en segundo plano. "Mi deseo era que ellas fueran protagonistas y reconocidas", explica Izquierdo.
MOMENTOS DESTACADOS
Uno de los momentos más emotivos llegó con la presentación de 'Huellas', una creación realizada junto a universitarios que homenajea a estas mujeres y a su labor de cuidado y arraigo en el territorio. "Ellas se ven ahí enormes", recuerda la organizadora, que destaca cómo mujeres que durante años se habían sentido invisibles pasaban a ocupar el centro de la escena. "Mujeres que se sentían no merecedoras de repente son protagonistas", añade.
El cierre del festival dejó otra de las imágenes más simbólicas de esta edición. Una funambulista terminaba su actuación mientras Noulén, a lomos de su caballo, recogía las vacas creadas por las propias mujeres como reivindicación ante la desaparición de los animales del mundo rural. Después, Mariona quedó suspendida en el hilo mientras sonaba una canción dedicada a ellas. "Fue el culmen, una imagen simbólica que fue el festival", resume Izquierdo.
DIFICULTADES DE LAS MUJERES CREADORAS
La programación también ha puesto el foco en las dificultades que encuentran las mujeres creadoras rurales para conseguir visibilidad. "Es muy difícil que las acciones de mujeres rurales invisibilizadas tengan su protagonismo", apunta Izquierdo, que defiende la importancia de iniciativas como esta para reconocer su trabajo.
Detrás del festival hay todo un año de preparación y una comunidad que trabaja de forma conjunta. "Es una comunidad increíble que trabaja todo el año. Es un ecosistema cultural", explica Izquierdo. Un proyecto que, edición tras edición, continúa creciendo y descubriendo nuevos objetivos mientras demuestra que la cultura también puede ser una herramienta para generar comunidad y poner en valor el mundo rural.