Santa María de las Hoyas ya cuenta las horas para volver a celebrar sus fiestas patronales. Del 11 al 15 de septiembre, la localidad soriana se sumergirá en cinco días de celebraciones en honor al Santo Cristo de Miranda, con un programa que combina algunas de las actividades más tradicionales del municipio con propuestas deportivas y de ocio pensadas para vecinos y visitantes.
El programa festivo arranca el viernes 11 de septiembre y tendrá en el deporte uno de sus principales ejes. Una de las grandes citas será el torneo de frontenis comarcal, que comenzará a las 17:00 horas y contará con premios de 300, 150 y 50 euros para las tres primeras parejas. La jornada continuará con los campeonatos de brisca y mus y terminará con música de la mano de Discomóvil Guasa, que volverá a poner ambiente a las calles durante la noche.
Pero si hay una actividad que concentra buena parte de la atención durante estas fiestas es la pelota. El sábado 12, a las 17:30 horas, Santa María de las Hoyas acogerá un partido profesional de pelota mano, una de las citas deportivas más esperadas del programa. La jornada permitirá a los aficionados disfrutar de este deporte en directo y contará con la participación de destacadas parejas. El cartel anuncia, entre otros enfrentamientos, el duelo entre Lerena-Altuzarra y Cabrerizo II-Sánchez, además de la presencia de las parejas Zubizarreta IV-Imaz y Amiano-Ugartemendia. La cita del sábado estará además rodeada de otras actividades, como el campeonato de tuta, calva y rana, el vino español en El Cubillo, el concurso de disfraces y la verbena nocturna con la Orquesta Odessa.
La subida a la ermita, uno de los momentos más especiales
Junto al deporte, las fiestas mantienen como uno de sus pilares fundamentales la tradición religiosa, con el Santo Cristo de Miranda como centro de las celebraciones. En este apartado destaca especialmente la jornada del lunes 14 de septiembre, cuando tendrá lugar uno de los actos más representativos para los vecinos de Santa María de las Hoyas: la subida a la ermita del Santo Cristo de Miranda.
La jornada comenzará a las 10:00 horas con las tradicionales dianas con gaiteros. Una hora después llegará el momento central, con la Santa Misa y la procesión hasta la ermita del Santo Cristo de Miranda. El recorrido supone mucho más que un acto religioso dentro del programa festivo, ya que constituye una de esas tradiciones que permiten mantener el vínculo de los vecinos con su patrimonio, su entorno y con las generaciones que han participado en esta celebración a lo largo de los años.
La ermita, situada en un entorno característico de la localidad y estrechamente ligada a la celebración del Santo Cristo de Miranda, volverá así a convertirse en punto de encuentro para los vecinos. Será una jornada en la que el ambiente festivo dejará paso por unas horas a un carácter más solemne y familiar, antes de continuar por la tarde con nuevas actividades.
Los actos religiosos estarán presentes también el domingo 13, con las dianas a las 10:00 horas y la Santa Misa y procesión por las calles de la localidad a las 11:00 horas. Ese mismo día, el programa continuará por la tarde con el tiro al plato en el paraje de La Dehesa, los bolos y el tradicional bocadillo de chistorra a cargo de las peñas, para terminar nuevamente con música y fiesta.
Cinco días para disfrutar y reencontrarse
Las últimas jornadas mantendrán el carácter participativo de las fiestas. El lunes 14, después de la subida a la ermita, se celebrará el campeonato de guiñote, mientras que por la noche la Orquesta Caimán Show será la encargada de poner música a la última gran noche festiva. El martes 15, festividad que cerrará el programa, tendrá lugar a las 11:00 horas la misa de difuntos y, ya por la tarde, la tradicional caldereta popular, prevista para las 15:00 horas.
El programa refleja el deseo de mantener vivas las costumbres de Santa María de las Hoyas al mismo tiempo que se incorporan actividades capaces de atraer a diferentes generaciones. El deporte, con la pelota mano y el frontenis como grandes reclamos; la música y las verbenas; los juegos tradicionales y los actos religiosos conforman un programa pensado para disfrutar del pueblo durante cinco días.
