La etapa estuvo marcada desde sus primeros compases por los intentos de romper la carrera. Un corte importante dividió el pelotón en dos y permitió que se formara un grupo cabecero del que saltó con fuerza la corredora española Sara Martín (Movistar), que abrió rápidamente una ventaja cercana a los 10 segundos. Poco después, la italiana Venturelli (UAE Team ADQ) lanzó su ataque para neutralizarla, abriendo una situación de carrera muy dinámica en la que las diferencias se movieron constantemente con el pelotón ya a más de dos minutos.
En el kilómetro 37, Venturelli consiguió enlazar con Sara Martín, consolidando una fuga que llegó a contar con una ventaja máxima cercana a los seis minutos y medio cuando el pelotón empezó a reorganizarse. Ambas corredoras mantuvieron un entendimiento sólido en cabeza, ampliando su renta hasta que el grupo principal reaccionó de forma más decidida.
La carrera pasó el Alto de Arroyo con Venturelli en primera posición, seguida de Sara Martín, mientras el grupo perseguidor se mantenía a casi cinco minutos. Sin embargo, la tensión aumentó en el pelotón, donde comenzaron los ataques de corredoras como Reijnhout y Ryo, que trataron de enlazar con la cabeza de carrera y endurecer la persecución.
A 100 kilómetros de meta, Sara Martín todavía resistía con unos metros sobre Venturelli y con más de un minuto sobre el grupo intermedio y el pelotón, alimentando las opciones de una victoria desde la escapada. No obstante, la aproximación a Neila cambió por completo el guion. A 15 kilómetros de meta, Venturelli fue neutralizada por las corredoras intercaladas, mientras Sara Martín continuó en solitario hasta ser finalmente alcanzada a siete kilómetros de la llegada.
Con el inicio de las rampas decisivas de Neila, la carrera quedó definitivamente seleccionada. Moolman Pasio lo intentó a cuatro kilómetros de meta, pero el movimiento decisivo lo protagonizó Evita Muzic, que logró marcharse junto a Kastelijn. Ambas abrieron una ventaja significativa en los tramos más duros, gestionando la diferencia con el grupo perseguidor.
En el último kilómetro, Kastelijn lanzó un ataque definitivo a 1,2 kilómetros de meta que resultó inalcanzable. Muzic no pudo responder al cambio de ritmo y la neerlandesa se marchó en solitario hacia la victoria de etapa. Por detrás, Mireia Benito y Ostolaza disputaron el tercer puesto, que finalmente fue para la corredora de Laboral Kutxa tras un intenso duelo en los metros finales.
