La Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) ha presentado una herramienta que podría cambiar las reglas del juego en materia de prevención de adicciones. Se trata de un algoritmo desarrollado por el propio organismo regulador que, por primera vez en Europa, utiliza microdatos reales de personas diagnosticadas con trastorno de juego para identificar patrones de riesgo en usuarios de plataformas de apuestas online.
El anuncio se produjo durante el I Congreso Internacional de Juego, celebrado en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre de Madrid el pasado noviembre, donde representantes del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 detallaron el funcionamiento y las expectativas de esta iniciativa.
El problema: una detección insuficiente
Hasta ahora, cada operador de juego online desarrollaba sus propios mecanismos de detección de conductas problemáticas de forma autónoma. Esta fragmentación ha provocado que no existan herramientas ni datos homogéneos que permitan evaluar la eficacia real de estos sistemas. El resultado es preocupante: según datos del propio Ministerio, la tasa media de detección actual ronda apenas el 3% de las personas que presentan comportamientos de riesgo.
Esta cifra cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que el juego online ha experimentado un crecimiento sostenido en España durante los últimos años. La facilidad de acceso desde dispositivos móviles, la amplia oferta de mercados deportivos y promociones, y la normalización de las apuestas en la cultura popular han multiplicado el número de usuarios activos.
Cómo funciona el nuevo algoritmo
La innovación principal de esta herramienta reside en su base de datos. A diferencia de los sistemas anteriores, que partían de criterios teóricos o patrones genéricos, el algoritmo de la DGOJ se ha construido a partir de microdatos que reflejan el comportamiento real en plataformas de juego de personas que posteriormente fueron diagnosticadas médicamente con trastorno de juego.
Este enfoque permite al sistema reconocer señales tempranas que, de otra forma, podrían pasar desapercibidas. El algoritmo analiza variables como la frecuencia de las apuestas, los horarios de juego, los importes apostados, los patrones de depósito o la reacción ante las pérdidas, entre otros indicadores.
Las estimaciones del regulador son ambiciosas: la herramienta podría aumentar hasta en 10 puntos porcentuales los niveles de detección actuales, lo que supondría pasar de identificar al 3% de los jugadores en riesgo a detectar aproximadamente al 13%. Un incremento que, en términos absolutos, representaría miles de personas que podrían recibir ayuda antes de que su problema se agrave.
Implementación obligatoria para todos los operadores
Una de las claves de esta iniciativa es su carácter universal. El algoritmo no será una opción voluntaria, sino que seguirá el procedimiento normativo habitual hasta convertirse en una herramienta de uso obligatorio para todos los operadores con licencia en España.
Este aspecto resulta fundamental para garantizar la eficacia del sistema. Al homogeneizar los mecanismos de detección, se elimina la disparidad actual entre operadores y se establece un estándar mínimo de protección para todos los usuarios, independientemente de la plataforma que utilicen.
En este sentido, conviene recordar que en España solo pueden operar legalmente aquellas empresas que cuentan con licencia otorgada por la DGOJ. Las casas de apuestas con licencia española DGOJ están sujetas a un estricto marco regulatorio que incluye medidas de verificación de identidad, límites de depósito, herramientas de autoexclusión y, próximamente, este nuevo sistema de detección precoz.
Medidas de protección cuando se detecta riesgo
El algoritmo no solo identifica comportamientos problemáticos, sino que activa un protocolo de medidas graduales diseñadas para interrumpir el ciclo antes de que la adicción se consolide. Entre las acciones previstas se encuentran:
- Prohibición de recibir promociones o bonificaciones.
- Exclusión de programas VIP y sistemas de fidelización.
- Restricción de métodos de pago con depósito instantáneo.
- Limitación a pagos únicamente desde cuentas bancarias propias del jugador.
Estas medidas buscan reducir los estímulos que podrían intensificar una conducta de riesgo, al tiempo que mantienen la posibilidad de que el usuario continúe jugando de forma controlada si así lo desea.
España, referente europeo en regulación del juego
La presentación de este algoritmo se enmarca dentro del Programa de Juego Seguro 2026-2030, una hoja de ruta estratégica que sitúa a España entre los países con regulación más avanzada del sector.
Además del algoritmo de detección, el plan contempla la implementación de límites de depósito centralizados que se aplicarían de forma transversal en todas las plataformas. Según las previsiones, los usuarios no podrían depositar más de 600 euros diarios ni 1.500 euros semanales sumando todas las casas de apuestas en las que tengan cuenta.
Este enfoque centralizado supone un cambio de paradigma respecto al modelo actual, donde cada operador gestiona sus límites de forma independiente, lo que permite a un usuario esquivar las restricciones simplemente abriendo cuenta en otra plataforma.
Un equilibrio entre protección y libertad
La nueva regulación plantea un debate que trasciende lo técnico: ¿hasta qué punto debe el Estado intervenir para proteger a los ciudadanos de sus propias decisiones? Los defensores de estas medidas argumentan que la adicción al juego es un problema de salud pública que requiere una respuesta institucional. Según datos de la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados, entre el 0,3% y el 0,9% de la población adulta española podría padecer un trastorno de juego.
Por otro lado, el sector empresarial ha mostrado posturas diversas. Mientras algunos operadores han acogido la medida como una oportunidad para diferenciarse por su compromiso con el juego responsable, otros han expresado preocupación por el impacto económico de restricciones que consideran excesivamente intervencionistas.
Lo que parece claro es que el modelo español apuesta por un enfoque preventivo basado en la evidencia científica. La utilización de datos reales para entrenar algoritmos de detección supone un salto cualitativo respecto a los métodos tradicionales, y su éxito o fracaso podría marcar el camino para otros países europeos que observan con atención los resultados de esta experiencia pionera.
