En estos tiempos, apostar por llevar empresas y servicios al medio rural no es tarea fácil. Sin embargo, desde la Funeraria San José -afincada en la ciudad de Burgos- estas décadas han supuesto un crecimiento territorial, llegando hasta gran parte de las comarcas burgalesas con la construcción de centros funerarios en Miranda de Ebro, Villarcayo, Medina de Pomar, Espinosa de los Monteros, Briviesca y Salas de los Infantes. Siendo la de nuestra comarca la última en abrirse hace algo más de un lustro. No obstante, siguen pensando en expandirse a más pueblos.
Al hablar de una funeraria sabemos que no se trata de un servicio como cualquier otro. Esta labor es muy especial para las familias que desgraciadamente la necesitan. Desde San José siempre han tenido clara su vocación de acompañamiento para dar facilidades a los allegados en estos momentos tristes y complejos nunca deseados.
Su profesionalidad ha llevado a esta empresa familiar a ser líder en estos servicios a nivel autonómico. Su historia en el gremio funerario comenzó en la Comarca de la Bureba de la mano de Víctor Martínez Aranzana hace más de seis décadas. Pronto se trasladaron a la capital donde comenzaron trabajando "de forma muy precaria".
El gran hito en su historia empresarial fue apostar en la década de los setenta por la creación de capillas velatorias. Se ubicaron en la Calle San Francisco cuando existían menos de una decena de centros similares en toda España. "En aquel momento sacar a las personas de su casa era algo que se tenía como un error importante", explica Alfonso, hijo del fundador. Medio siglo después ya son excepcionales los servicios funerarios fuera de los tanatorios.
El crecimiento les llevó en 1998 a la apertura de su centro actual ubicado junto al cementerio burgalés. A día de hoy la Funeraria San José es el líder regional del sector, realizando una media anual de 3200 servicios, contando con 76 trabajadores y 11 hornos incineradores, además de ofrecer traslados del féretro, floristería, restaurante así como capilla y espacios para el funeral a gusto de cada familia.
La presencia en lugares como Salas de los Infantes es clave para San José, una de las pocas empresas familiares que -con arraigo, trato cercano y conocimiento del lugar- resiste en un sector funerario que está siendo copado por multinacionales y empresas del sector de los seguros.
