martes. 16.08.2022
Hablamos con los sectores más perjudicados, entre ellos transportistas, ganaderos y tiendas de la comarca

Las consecuencias del efecto dominó de la guerra de Ucrania también llegan a Pinares

La subida desorbitada de los precios del combustible, el parón de la actividad de los transportistas, el precio de la electricidad por las nubes, un sector ganadero nuevamente perjudicado y la escasez en algunos supermercados de productos como la leche y sus derivados, el aceite de girasol y los cereales son algunas de las muchas situaciones que en estas últimas semanas se están viviendo en toda España, y también en la comarca pinariega, como consecuencia del efecto dominó de la invasión en Ucrania. Lo cierto es que ya se venía de una situación insostenible y esto solo ha hecho que poner la estocada a una escalada de precios que está poniendo en jaque a muchos sectores industriales y a muchas familias.
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Precio de la gasolina en una de las estaciones pinariegas a lunes 21 de marzo.

Desde Gasóleos Olalla, -una de las empresas distribuidoras de combustible en la comarca, tanto para calefacciones desde su camión cisterna, como para vehículos en su estación de servicio en Palacios-, aseguran no haber vivido una situación similar a la de estas semanas en todos sus años dedicados al abastecimiento de carburantes. Durante los primeros días del conflicto, su gasolinera sufrió largas colas de vehículos como consecuencia del miedo a una subida de precios, algo que se confirmó a los pocos días provocando ahí una frenada en el consumo. “La primera semana del conflicto la gente se volvió loca con el carburante de calefacción, fue un auténtico caos de llamadas”, confiesa Fernando Olalla, que vio como poco a poco la demanda desorbitada se fue tranquilizando con el paso de los días. “Ahora la gente está esperando a que bajen los precios. Es impresionante, yo nunca había vivido algo igual. Hay variaciones exageradas, lo que antes podía variar uno o dos céntimos, ahora hasta treinta céntimos en tres días, o de once de un día a otro. En la gasolinera ha rozado los 2 euros el litro, también un precio nunca antes visto”.

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El mismo sentimiento en la gasolinera de Quintanar, donde lo que más destacan es la reducción del trabajo con motivo de la huelga de transportistas. “Nuestra zona tiene mucho camionero que reposta aquí y estos días estamos teniendo poca venta como consecuencia de este parón”, señalan desde esta estación quintanara.

Y es que quienes más sufren los efectos de la subida de los precios de los carburantes son sin duda quienes lo utilizan como herramienta de trabajo: los transportistas, cuyo sector casi en su totalidad está parado desde la pasada semana, provocando inevitablemente la falta de muchos productos, demostrando ser una actividad esencial para todo el tejido productivo y para la sociedad.

Muchos camioneros pinariegos han secundado esta huelga en la que, entre otras reivindicaciones, se exige algo básico como es el dar rentabilidad al sector y que no se permita trabajar por debajo de los costes de explotación. “Están siendo días difíciles pero necesarios para alzar nuestra voz y pedir lo que consideramos justo para poder trabajar y llevar un sueldo digno a casa”, explican varios transportistas pinariegos que estos días han participado en las manifestaciones, “la subida del precio del combustible hace que de media tengamos unos 2.000 euros más de gasto al mes y eso es ya insostenible.”

 

¿DESABASTECIMIENTO EN PINARES?

Esta huelga se está notando en algunos supermercados y tiendas de diversa índole, donde escasean algunos productos, entre ellos los más perjudicados están siendo la leche, los yogures, el aceite de girasol y algún derivado del cereal como la harina. Por ahora, no se ha llegado a un desabastecimiento de estos productos básicos, pero la situación podría empeorar y mucho si el transporte continúa en huelga. “Esos productos en concreto son en lo que más se está notando, pero por ahora no hay desabastecimiento, por lo menos en mi caso. Sí encarecimiento generalizado de productos concretos, eso sí”, señala Fernando Martín de ‘Autoservicio Fernando’ en Duruelo.

En la carnicería y autoservicio Hermanos Conde en Quintanar aseguran “contar con suficiente suministro de leche y no haber tenido ningún problema hasta día de hoy por desabastecimiento”, como sí ha ocurrido en grandes supermercados de las capitales. “La verdad es que hemos sido previsores”, confiesan, apuntando que han notado esta crisis solo en algunos productos como la harina. En las tiendas que no son de alimentación, también se está notando la huelga de transportistas.

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En Bricopinares de Quintanar, por ejemplo, aseguran que se está notando la falta de muchos productos, “tenemos algunas estanterías vacías sin producto, palets enteros que tenían que haber llegado. Este mes se notará en la facturación. Es una pena, pero es así. Yo estoy a favor de los camioneros, lo que no puede ser es que estemos pagando el gasoil a estos precios”, explica Rubén Marcos.

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EL SECTOR GANADERO

Otra de las manifestaciones importantes de estos últimos días la llevó a cabo el mundo rural en la capital madrileña el domingo. El sector agrícola y ganadero tomaba las calles para manifestarse multitudinariamente en defensa de un futuro dentro de su sector, acompañados también por la Federación Española de Caza, la Asociación de Ganaderos de Razas Selectas, los criadores de Toros de Lidia y a la asociación Alianza Rural.

Una cita en la que numerosos pinariegos estuvieron presentes para apoyar las reivindicaciones, especialmente en materia de costes de producción, que ya eran altísimos y se han agravado en las últimas semanas por los efectos de la guerra. El sector ganadero en concreto desde hace varias semanas ya se nota el encarecimiento de los piensos. Como consecuencia, se está poniendo la estocada a un sector que ya venía de estar muy tocado.

La duda de muchos es si se ha tomado como excusa la guerra para subir los precios antes de que haya una escasez de cereal verdadera. Aquí en la comarca de Pinares esta situación ha llegado, como en el resto del país, y de sobrevivir con todos estos problemas bien lo saben muchos ganaderos pinariegos. Desde Palacios de la Sierra, Raquel Munguía y Javier Vázquez relatan cómo está viviendo esta situación. Ellos tienen más de un centenar de cabezas de ganado pastando durante todo el año al aire libre, pero el resto del año dependen del alimento que se les proporciona. Ellos, como muchos otros ganaderos, muestran su hartazgo ante un problema que incluso puede ir a más en las próximas semanas.“Se nos está asfixiando por todos los lados. Lo que no entendemos es que con la excusa de la guerra ya se hayan subido los precios de los piensos cuando realmente hay almacenamiento. De ahí se demuestra que se aprovechan de cualquier cosa para subirlo todo. Esto no tiene nombre y los pobres somos siempre los que tenemos que pagar las crisis. No hay quien lo entienda, esto es muy triste y no sé a dónde vamos a parar”, reconocen ambos ganaderos, apuntando que “antiguamente se trabajaba y se veía el resultado del trabajo. Ahora no, y no sabemos si es mejor arruinarse estando quieto o arruinarse trabajando”.

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La subida del precio de la luz es otro de los problemas a los que se enfrentan miles de personas. Es algo que lleva meses generando verdaderos quebraderos de cabeza desde hace tiempo no sólo a las familias, sino especialmente a industrias y autónomos. Pero la situación también se ha agravado en estas últimas semanas con motivo de la guerra. En Pinares las empresas han visto el incremento de las facturas de la luz hasta niveles nunca antes vistos, ahogando a muchos empresarios ya de por sí bastante tocados con la crisis del Coronavirus. Una gota más para colmar un vaso ya de por sí bastante lleno. Veremos cómo va evolucionando esta situación y sí las protestas consiguen sus frutos.

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