En 2025, el pequeño pueblo de Espejón se puso como reto recuperar su carnaval tradicional, atendiendo a los pocos vestigios y testimonios que quedaban de esta fiesta perdida. Los esfuerzos dieron sus frutos y por primera vez en casi un siglo las vacas 'Romera' y 'Berrenda' volvieron a salir a la calle acompañadas de medio centenar de Zarramacos.
Además, fueron cientos los vecinos que participaron en la celebración portando disfraces de estilo antiguo y trajes de serrana. Además, la recuperación de esta fiesta atrajo las miradas y las visitas de muchos curiosos, consiguiendo que esta idea se plasmase como uno de los mayores éxitos culturales del pasado 2025.
Ahora, la revitalizada asociación cultural 'El Brezo' busca convertir en habitual esta cita carnavalesca en Espejón. Por ello, en esta segunda edición el programa mantendrá el mismo esquema pero se añadirán dos novedades: la recuperación de otro personaje crucial en el antiguo carnaval y la entrega de los premios fotográficos del pasado año. Dentro de estos galardones también nace con vocación de perdurar la entrega del galardón 'Zarramaco del año', que distinguirá a uno de los miembros de la asociación vecinal.
En lo que a programa cronológico se refiere, las actividades se concentran en el sábado 14 de febrero cuando a partir de las 12:00 comience el 'churri-churri': una pedida de aguinaldo por parte de los mozos que da comienzo en la antigua casa del cura,ahora sede de la asociación 'El Brezo'. Por la tarde tendrá lugar el acto más visto a partir de las cinco en un pasacalles en el que participan mozos, zarramacos y vacas, atrayendo ese espíritu de jolgorio y, al mismo tiempo, oscuridad.
La jornada festiva se cierra con el baile de la rueda en la plaza y el reparto de naranjas y guirlache. Al acabar, los miembros de la asociación 'El brezo' se reunirán en una cena que sirve como encuentro anual dentro de una de las fiestas que va camino de convertirse en una de las más peculiares de la provincia.
