Martín Navas García y Raúl De Marco Velasco dan vida este fin de semana a La Barrosa de Abejar, en el rito anual trasladado del Martes de Carnaval al sábado de Piñata.
Los barroseros recorren desde las once de la mañana las casas del pueblo en donde son agasajados con embutidos, pastas y licores.
En el periplo van moviendo La Barrosa, artilugio de tela con rostro de bovino, adornado con cintas, que serpentea por las calles hasta bien entrada la noche donde, en el salón municipal, se escenifica la muerte en medio de la algarabía popular. Los vecinos comparten el vino, que simboliza la sangre de La Barrosa, y los mozos se reúnen en la cena de hermandad para luego dar paso a la verbena con sesión de disfraces.
El Día de La Barrosa tuvo su antecedente en el Domingo Gordo, el pasado 15 de febrero, que arrancó a partir de las cinco de la tarde, con ronda con La Barrosa 'desnuda', con una sábana blanca y sin cintas ni escarapelas de colores.
Tras una ronda con los dulzaineros Toques de Duero, por bares y calles, en una tarde poco agradable, la fiesta continuó en el salón del Ayuntamiento con degustación de viandas, con chorizos y torreznos.
