lunes. 30.01.2023

Miguel Molina: "En el accidente de Rodríguez de la Fuente algo pasó que no está muy claro"

Quien fuera cámara de Félix, y que estuvo con él el día de su fatídico accidente, contó sus experiencias en el Teatro municipal de Araúzo de Miel. Nos lo relata Vicente Vivancos, con fotos de Mayka Ramos.
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Miguel Molina en Araúzo de Miel el sábado 3 de diciembre.

El sábado 3 de diciembre, y dentro de unas jornadas festivo-culturales en Araúzo de Miel, donde se celebraron la tradicional fiesta de la matanza y unas charlas divulgativas de la vida de Félix Rodríguez de la Fuente, se contó con la presencia de Adolfo Ruiz, cetrero que presentó su libro “Estimado amigo halconero”  y  la charla de Miguel  Molina, el cámara que estuvo junto a Félix Rodríguez de la Fuente el día de su trágico accidente.

Miguel trabajo con Félix desde el año 1975 hasta 1980, fecha del accidente, en el programa “El Hombre y la Tierra”. Durante la charla que se celebró en el teatro municipal de Araúzo, habló de cómo era colaborar con Félix, las elaboradas filmaciones para los programas y las últimas horas del naturalista en Alaska. Comentó como empezó a colaborar con Félix, tras un accidente del cámara Teodoro, en la Tablas de Daimiel, que también murió en el accidente de Félix, en un capítulo  rodado en los Pirineos sobre el urogallo y de allí ya fue fijo en el programa.

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Miguel Molina ante el auditorio en Araúzo.

Según Miguel, Félix era un perfeccionista en lo que hacía y se juntó con un grupo de personas que amaban la naturaleza al igual que él, por lo que todos trabajaban al unísono con Félix, a pesar de que en aquellos tiempos las filmaciones y preparativos eran más costosos que en la actualidad. Los medios eran distintos, con cámaras muy pesadas y de corto metraje, por lo que tenían que cargar con muchísimo material  y pasar muchas horas para acabar un capítulo del programa. También contó cómo se preparaban las escenas con los animales, nada fácil, ya que no se les podía decir que hiciesen esto o aquello, y no se podía repetir la toma. Como anécdota dijo que se pasó entre 7 y 15 días colgado de una pared en el Cañón del Río Lobos para filmar un águila real. 

A continuación, el cámara  pasó  a comentar como fue el viaje a Alaska y los últimos momentos de la vida de Félix. Para Miguel son recuerdos que no se pueden olvidar. Según él, a Félix  se le veía preocupado por tener algún problema con la productora de TVE, días antes le habían comunicado que tenía que abandonar la finca  de animales en Pelegrina, a 6Km de Sigüenza,  en la  cual trabajaban habitualmente, los grupos de naturalistas y biólogos  que no compartían lo que hacía  y la posibilidad que le habían ofrecido de encabezar un nuevo partido político, ya que días antes del viaje había concentrado a más de 70.000 personas en un acto en Sevilla.

Pero Félix nunca hablaba con sus colaboradores de sus problemas. Habló también de la personalidad del naturalista, con mucho carisma, gran comunicador  y de lo cercano que era con los colaboradores, a los que dejaba trabajar sin poner muchas trabas, aunque era exigente en lo que quería y luego era él que ponía la voz a los capítulos una vez filmados, que era lo que les daba valor.

Según Miguel, las imágenes sin las palabras de Félix eran aburridas, y eso que como director de cine no era muy hábil pero sabía preparar las escenas, que muchas tenían truco. Lo bueno de Félix era que se rodeaba de gente de los pueblos que le informaban de donde se encontraban los animales, los pastores eran sus mejores amigos.  Para el cámara Félix era una máquina de hacer dinero con sus programas y contaba con el beneplácito del público que le veía. Eso también le produjo muchos enemigos.

 Tras la charla en el Teatro de Araúzo, se permitió a los asistentes que le hiciesen preguntas, y una de ellas fue sí pensaba que la muerte de Félix no fue accidental.  Miguel respondió que él tiene muchas dudas, que no se investigó lo suficiente, y que el suceso se produjo en circunstancias muy raras. El avión ya perdía aceite antes de despegar y cayó dando tumbos, como si le hubiesen quitado el contacto al motor, algo que no se explica ya que la avioneta no llegó a planear. No se atreve a realizar afirmaciones y conjeturas hay muchas. Lo mismo le preguntaron en un programa de televisión de alcance nacional y el respondió que la persona que más información podía tener era la mujer que les servía de traductora, que pasaba mucho tiempo con Félix para preparar todo el programa y que además realizo muchas fotografías del accidente. Miguel ha intentado ponerse en contacto con ella y nunca lo ha conseguido. Algo pasó que no está muy claro.

Después de Aquello Miguel se fue un año a África a desconectar y pasar página de todo lo que vivió en Alaska.

Seguro que tiene mucho más que contar y anécdotas no le faltan, una vida plagada de aventuras y que ahora está retirado en un pueblo de Segovia, viviendo en paz rodeado de naturaleza.

TEXTO: Vicente Vivancos

FOTOS: Mayka Ramos

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Miguel Molina con Vicente Vivancos.

Miguel Molina: "En el accidente de Rodríguez de la Fuente algo pasó que no está muy claro"
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