
Llega septiembre, y con ello la vuelta del deporte más aclamado en la provincia, el fútbol. Queda apenas un mes para que de comienzo la nueva temporada de la Primera División Provincial en Burgos y todos los equipos están ultimando los últimos detalles, cierre de fichajes, renovaciones, reformas en las instalaciones deportivas etc.
Desde el Club Polideportivo Salas están ilusionados e impacientes por iniciar la nueva temporada, presentando a los nuevos integrantes del equipo, tanto en la plantilla de jugadores como en el Staff técnico.
Todo está a punto para que vuelva la emoción a las gradas, sin embargo, desde la entidad deportiva han manifestado su malestar con las condiciones en las que se encuentra el césped de su campo: "Nueva temporada, nuevos jugadores y nuevo equipo técnico. En general, muchas cosas nuevas, pero los mismos problemas de siempre. El estado del césped es lamentable y peligroso. No tiene mantenimiento y los hoyos y desniveles están por todas partes", argumentan desde la organización.
No es la primera vez que el Club Polideportivo Salas describe esta situación, y es que llevan dos años arrastrando el problema, sin que se les brinde una solución.
Desde la organización argumentan que es imposible jugar con estas condiciones, además de ser muy peligroso para los jugadores. No sería la primera vez que un jugador se lesiona por culpa del estado del terreno de juego, y el club exige una solución inmediata para intentar competir como es debido ante sus adversarios: "No queremos un campo de primera pero sí uno a la altura de la persona que lleva su nombre, uno del que podamos sentirnos orgullosos cada vez que vengan a visitarnos los demás equipos de la provincia o de la región. Uno que nos haga crecer pensando en otros objetivos que ahora no podemos ni plantear. En definitiva, un campo que represente y deje la imagen de Salas como merece", expresó el club en un comunicado compartido en redes sociales.
Además, comunican que las últimas modificaciones realizadas en el campo no funcionan correctamente. Una reforma en el riego que no da la talla, desde aspersores que no giran hasta otros que no riegan.
En suma, una cancha que no cumple con lo que exige la categoría, además de impedir al club competir y alcanzar sus objetivos de forma positiva. La entidad deportiva lleva esperando desde hace dos años una licitación que parece estar a punto de llegar, pero que no llega nunca.