domingo 29/5/22

Jesús Cámara nos ofrece su nuevo libro bajo el título de “Memoria emparedadaLa represión durante la Guerra Civil en el partido judicial de Salas de los Infantes (Burgos).

Contenido del libro: la Segunda República en la comarca serrana, la Guerra Civil en provincia de Burgos, los primeros días de la guerra en la zona, la represión (detenciones, cárceles, los desaparecidos, paseos, sacas, el cerebro de la represión, los huidos y topos, la justicia militar, la Comisión de Incautación de Bienes, el Tribunal de Responsabilidades Políticas, la represión económica, los maestros, las autoridades (la guardia civil, los alcaldes, los curas), la entreguerra, la represión pueblo a pueblo y los lugares de la memoria.


La Guerra Civil española ha sido el acontecimiento más traumático e importante de la historia reciente de España: con ella termina el sueño de la democracia y de la modernización del país que supuso la II República; con ella empieza una dictadura de casi cuarenta años que trajo profundas transformaciones, frenos y consecuencias al país y a quienes en él viven.
Se trata de un estudio sobre la memoria de la Guerra Civil a través de los recuerdos de familiares de represaliados y documentos oficiales que difiere mucho del relato oficial -la historia la escriben los vencedores- que el franquismo impuso durante cuarenta años de dictadura.
El franquismo siempre mantuvo viva la Guerra Civil durante los cuarenta años posteriores, difundiendo su versión –“Causa General”- sus orígenes, efectos y consecuencias por pueblos y ciudades de todo el país.  
Bajo el control de las autoridades franquistas, el mito de los “caídos por Dios y por España” fijó la dicotomía entre los buenos y los malos españoles, sometió y unificó la memoria a unos fines políticos partidistas y nacionalizadores, enalteció y legitimó al dictador.

13 de septiembre de 2009, equipo del profesor Francisco Etxeberria Gabilondo en la fosa de Valdeabejas
13 de septiembre de 2009, equipo del profesor Francisco Etxeberria Gabilondo en la fosa de Valdeabejas

SILENCIAR LA MEMORIA
La supresión de la memoria de las sociedades es una constante en la historia y en el ideario del poder totalitario. Durante la primera mitad del siglo XX, los regímenes totalitarios se emplearon a fondo y de manera sistemática para erradicar la memoria, silenciarla y monopolizarla.
Afortunadamente, después de la II Guerra Mundial, Europa acepta su traumático pasado, evoluciona hacia formulas democráticas de convivencia y reconocimiento de los derechos humanos y aceptando las complejidades y responsabilidades de su historia reciente.
En este contexto de superación de la memoria impuesta por el franquismo en España comienzan a publicarse “otras memorias” y nuestra provincia de Burgos y sus historiadores no se quedan al margen:
           • “Guerra Civil y Violencia política en Burgos” de Isaac Rilova Pérez.
           • “Semilla de Libertad” de José María Rojas.
           • “Viaje al condado de Lara” de Antonio Palacios Gonzalo.
           • “Capital de la Cruzada” de Luis Castro Berrojo.
Esta nueva publicación de Jesús Cámara complementa y amplia todos estos trabajos anteriores en los que se ha basado el autor.
El autor relata con un detalle minucioso todo lo que ha investigado en cada uno de los más de 50 pueblos del partido judicial de Salas de los Infantes; profundiza en todos los aspectos interesantes sobre voluntarios, desaparecidos, huidos, topos, fusilados, denuncias, bulos, detenciones, etc, desde la Segunda República, la Guerra Civil y la represión posterior.

El profesor Francisco Etxeberria Gabilondo explicando los detalles de la fosa.
El profesor Francisco Etxeberria Gabilondo explicando los detalles de la fosa.

DOCUMENTACIÓN PRECISA
Jesús Cámara lejos de aceptar la frase de “Por aquí no pasó la guerra” pregunta, investiga y documenta el horror de los pequeños pueblos de la comarca serrana donde no hubo bombardeos ni trincheras. No se conforma con la falsa excusa -patrimonio de los vencedores- y descubre cómo y cuantos murieron por pertenecer a un sindicato o a un partido político; por ser familiar de algún sindicalista o político; por ser esposa o madre de algún rojo; por tener algún vecino envidioso; por haber ganado un conflicto de tierras; o por haber quedado con la chica de otro.
Los datos globales de la Guerra Civil en el partido judicial de Salas, donde no hubo frente de guerra imponen respeto al ser ocasionados por la represión del “bando nacional”:  286 encarcelados, 14 muertos por paseo, 96 muertos por sacas, 6 muertos por consejos de guerra, 8 muertos en otras circunstancias, 30 funcionarios municipales depurados con sanción, 23 maestros depurados con sanción y 69 vecinos expedientados por la Comisión de Incautación de Bienes y por el tribunal de Responsabilidades Políticas. Además, hubo 281 soldados muertos en el ejército nacional, 11 en el republicano y 108 heridos y mutilados.
Jesús Cámara nos concede el privilegio de conocer de primera mano no solo la realidad que vivieron las víctimas de la Guerra Civil y la posguerra y sus familiares en el pasado, sino la que aún viven hoy. Escalofriantes y emotivos testimonios de sufrimiento e impotencia ante la injusticia que se estaba cometiendo y de la fortaleza que tuvieron que sacar muchas familias para seguir adelante.
Mientras los muertos a manos del bando republicano durante la Guerra Civil eran censados, exhumados y homenajeados, las víctimas del bando franquista yacían amontonados en cunetas y fosas comunes. Mientras las viudas y los hijos de los primeros recibían “medallas al sufrimiento por la patria”, pensiones vitalicias y becas, las familias de los segundos eran expoliadas, desterradas y depuradas en sus centros de trabajo
El libro viene a saldar una deuda con las víctimas de la violencia y del olvido en una parte de la provincia de Burgos y da una visión globalizada del impacto de la Guerra Civil en la comarca. Se quiere contribuir honestamente a recuperar una “memoria emparedada”, por tanto, oculta, para que salgan por las rendijas de las paredes los nombres de todos los que fueron represaliados, víctimas del terror. Es una ventana al pasado serrano en el que una parte de sus habitantes fueron objeto de una violencia injusta. ¡Las víctimas rompen el silencio!

Que las verdades no tengan complejos
Que las mentiras parezcan mentira
Que no te den la razón los espejos
Que te aproveche mirar lo que miras
Que no se ocupe de ti el desamparo
Que cada cena, sea tu última cena
Que ser valiente no salga tan caro
Que ser cobarde no valga la pena

Noches de boda (Joaquín Sabina)

TRANISICIÓN INCOMPLETA
Han pasado casi 90 años desde el comienzo de aquella barbaridad y llevamos más de 40 años de flamante democracia. No entendemos como después de tanto tiempo siguen creando polémica aspectos de memoria democrática como cambiar el nombre de una calle, de un hospital, el apellido de un pueblo, retirar una placa de algún parque, la estatua de algún personaje a todas luces impresentable, o simplemente devolverle un poco de dignidad, injustamente arrebatada, a un fusilado. 

Pino de la cruz y roca que señalan la localización de la fosa de Valdeabejas.
Pino de la cruz y roca que señalan la localización de la fosa de Valdeabejas.

RECONOCIENDO INJUSTICIAS
Hemos escuchado muchas veces hablar de la envidiable transición democrática en España, incluso se ha llegado a poner como ejemplo a seguir en casos posteriores. Pero algo no habremos hecho bien si no somos incapaces de reconocer las injusticias que entonces se cometieron. En Paracuellos del Jarama murieron muchos inocentes. Y en Badajoz también. Y en nuestra querida sierra también. En todas partes y en ambos lados hubo muertos inocentes, abusos, violaciones, etc.  Se cometieron muchas tropelías que pensábamos superadas en sociedades como la actual, pero que seguimos sufriendo en cruentas e injustas guerras.
En Argentina, Chile, Alemania, Rumania, Camboya, etc., la justicia ha funcionado mucho mejor que aquí. ¿Alguien ha investigado aquí el paradero de los miles de niños desaparecidos de las cárceles de Franco? ¿De qué tenemos miedo?

Adquisición del libro

MEMORIA EMPAREDADA

Si estas interesado/a en informarte y comprar algún ejemplar de la obra de Jesús Cámara “Memoria Emparedada” puedes hacerlo a través del siguiente correo electrónico:

[email protected] 

El número de ejemplares a imprimir se corresponderá con la cantidad que se haya solicitado a través del email.

Jesús Cámara
Jesús Cámara

Jesús Cámara Olalla, nació en el pueblo de Hacinas en 1952 en el seno de una familia humilde. Pronto se dan cuenta de que es un niño despierto y con inquietudes por aprender, por lo que sus padres, como tantos otros, deciden que vaya a un colegio fuera de su pueblo para poder estudiar el bachiller.
Finalizado el bachillerato estudia Magisterio en la Escuela Normal de Burgos, siempre con becas; su vocación eran las matemáticas, pero la situación económica no le permitía cursar estos estudios y una carrera corta como la de Magisterio le permitía ponerse a trabajar cuanto antes.
Comenzó a ejercer en 1973 en Moradillo de Roa durante unos meses, para pasar después a Regumiel de la Sierra (dos años), Neila (3 años) y Canicosa de la Sierra (39 años), que se integró en Colegio Rural Agrupado Sierra de Pinares, en 1993, con sede en Vilvestre del Pinar.
Jesús está muy integrado en Canicosa de la Sierra, su pueblo de adopción, donde es muy querido y respetado tanto por sus alumnos como por los vecinos en general. Para su jubilación, en junio de 2017, tanto autoridades como vecinos, compañeros y alumnos, prepararon una gran fiesta de homenaje a una persona muy entregada a los demás, trabajadora y ejemplar para todos.
En la educación, su gran preocupación fue que todo lo que se enseñaba tenía que ser comprendido, pues de lo contrario pronto se olvidaba.
https://www.tuvozenpinares.com/articulo/comarca/emotivo-homenaje-jesus-camara-maestro-canicosa-ultimos-39-anos/20170621184929010924.html
Dispuesto a colaborar con cualquier actividad de carácter social y/o cultural, desde siempre ha sido una de las firmas de la revista “Amigos de Hacinas” y en estos años en este periódico comarcal con excelentes artículos muy trabajados sobre nuestra comarca, su historia y sus costumbres.
Gran amante de la naturaleza, podemos verle paseando o en bicicleta por el campo y por el monte; es un serrano de pies a cabeza, con profundos valores y muy identificado con su tierra. 
Su libro “Memoria emparedada” es un inmenso trabajo de recopilación histórica, con cientos de horas de buceo entre los archivos y bibliotecas, así como otras tantas de entrevistas, charlas telefónicas y correos con las personas que podían proporcionarle datos para aportar valor y luz en pasado histórico de nuestra comarca.

Memoria de una Guerra a través del testimonio familiar
Comentarios