Los primeros días del mes de agosto son una fecha señalada para la cultura y la gastronomía de nuestra comarca, especialmente para la tradicional gastronomía carretera. Como ya viene siedno habitual, varios municipios ponenen en valor uno de sus platos más representativos: el 'ajo carretero', una receta ligada a la vida pastoril y a las costumbres de los pueblos de la comarca.
En Molinos de Duero, el fin de semana posterior a sus fiestas patronales se celebró el tradicional 'Día del Niño', una jornada en la que los vecinos y visitantespudieron disfrutar de un concurso de calderetas de ajo carretero en el parque del municipio. Una cita que vovlió a reunir a diferentes generaciones alrededor de los fogones, manteniendo viva una tradición culinaria transmitida durante años de padres a hijos.
Por su parte, en Navaleno,, la actividad fue organizada por la Asociación Micológica de la localdiad con el objetivo de preservar y promocionar la elaboración de esta receta tradicional, evitando que se pierda su consumo y su forma de preparación. El encargado de preparar las calderetas fue el cocinero José 'El Patillas',quien elaboró el platocon mimo, paciencia y a fuego lento, siguiendo la esencia de la receta original.
El ajo carretero se prepara habitualmente con carne de oveja, aunque también puede sustituirse por carne de cordero para conseguir una elaboración algo más ligera,como ocurrió en las calderetas preparadas en Navaleno. La carne se acompaña de tomate, pimiento, cebolla y, como no podía ser de otra manera, ajo, el ingrediente que da nombre a este plato tradicional. Una elaboración sencilla, pero cargada de historia, que refleja la forma de vida de los antiguos carreteros y pastores de la zona.
La degustación del ajo carretero mantiene un orden establecidopor la tradición: primero se disfruta la carne y, posteriormente, la sopa, que se acompaña con pan del día anterior. Durante la jornada celebrada en Navaleno, el menú se completó con una ensalada y terminó con un tradicional café de puchero.
La cita reunió a 60 personas y tuvo lugar en la explanada de las piscinas municipales. En anteriores ediciones, esta actividad se celebraba en la 'Fuente del Pontón', aunque las restricciones derivadas de los incendios obligaron a trasladar la ubicación. A pesar del cambio de escenario, la jornada mantuvo el ambiente de convivencia y participación que caracteriza a este tipo de encuentros gastronómicos.
Una jornada gastronómica que volvió a poner de manifiesto la importancia de conservar las costumbres culinarias de la comarca y mantener vivas recetas que forman parte de la identidad y la memoria colectiva de sus pueblos.
